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Zaragoza

EXPO 2008

El circuito de la noria está listo y en 15 días se montará la rueda de madera

Un grupo de 14 artesanos sirios empleará cerca de un mes en acabar la estructura, que alcanzará los 15 metros de altura. Una doble red lanzará el agua a los canales del parque o la reaprovechará si hay sequía.

El circuito de canales y tuberías que alimentará la noria del meandro de Ranillas está listo, a falta de remates, para bombear agua a la rueda de madera que empezará a montar en quince días un equipo de 14 artesanos sirios. Las piezas están embaladas en la aduana de la Expo, ubicada en Pla-Za, a la espera de que lleguen los carpinteros, que emplearán cerca de un mes en rematar la obra. De esta forma, se acabará justo para la inauguración de la Expo. "Es un reto alcanzable, aunque estamos al límite", señaló el ingeniero de la obra, Juan Antonio Ros.

Su estructura de hormigón salta a primera vista en el Parque del Agua, junto al edificio de cabecera del meandro, gracias a sus quince metros de altura, equiparable a un edificio de cinco plantas. "Es una novedad, porque será la noria más esbelta que se ha construido nunca", aseguró.

Juan Antonio Ros indicó que el diseño permitirá apreciar el trabajo de artesanía de la rueda de madera, que bombeará agua al sistema de canales del meandro: "Lo normal es que los muros de piedra oculten la mayor parte de su estructura. El diseño es muy atrevido y les ha sorprendido muchísimo a los artesanos, porque están asombrados de que por primera vez se vaya a ver entera".

Las otras 20 norias de estilo mesopotámico que hay en el mundo están concentradas en Siria, emplazadas sobre el río Orontes, por lo que Zaragoza contará con una obra hidráulica única al no estar sobre un cauce, sino en una acequia. Su peso, que ronda las catorce toneladas, da una idea de su tamaño. Se llegaron a utilizar unos 25.000 kilos de madera bruta para su fabricación.

Fabricación y desmontaje

El trabajo de este equipo de artesanos sirios, funcionarios de la ciudad de Hama, durará un mes dada la meticulosidad que requiere. La primera fase del trabajo la hicieron en su país con la construcción previa de la noria, que luego se desmontó y llegó por piezas en barco hasta el puerto de Barcelona, desde donde partió en camión al centro logístico de la Expo. Los 5.000 clavos que se necesitan para coser sus distintas partes dan una idea del trabajo que conlleva.

Parte del material de acabado de esta obra se ha fabricado en Aragón, repartidos por las tres provincias. Los clavos han sido los más 'viajeros', ya que se realizaron en Albarracín.

El ingeniero de la obra manifestó que los técnicos se encontrarán con el doble sistema hidráulico ya ejecutado. El natural, y que funcionará de forma casi constante, consiste en una red de de canales y aliviaderos para suministar agua a la noria, que la bombeará al edificio de cabecera para alimentar las grandes canalizaciones del meandro de Ranillas. Actuará por gravedad y se está sometiendo a pruebas para evitar sorpresas.

Bombas y conducciones

En el caso de que haya sequía o un problema de suministro, por poner un ejemplo desde la acequia del Rabal, el agua podrá recircular de forma continua gracias a unos depósitos y a unas tuberías que llevarán de nuevo el recurso al principio. "Las bombas y las conducciones subterráneas están en plena fase de montaje", detalló.

La noria completará una vuelta cada 40 segundos para optimizar su funcionamiento, aunque se podrá programar. Juan Antonio Ros indicó que su regulación requiere "gran precisión" para que siempre reciba el mismo caudal de agua, lo que ha requerido cálculos matemáticos. A su juicio, la noria aúna la "tradición milenaria de los sirios con la tecnología punta europea".

Dos integrantes del equipo de 14 artesanos sirios se quedarán los tres meses de la Expo para afrontar cualquier incidencia que se registre y hacerse cargo del mantenimiento. Además, formarán a un carpintero zaragozano en las peculariedades de este tipo de norias para que en el futuro asuma su puesta a punto periódica.

Esta actuación, ideada por Nicolas Comoisson, forma parte de las intervenciones artísticas proyectas por la sociedad pública Expoagua a lo largo del tramo urbano del Ebro. En este caso, el presupuesto asciende a 439.000 euros, sufragados al 80% por el Ministerio de Fomento y al 20% por el Ayuntamiento de Zaragoza.

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