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Zaragoza

CONSUMO-ZARAGOZA

Una barra de pan cuesta hasta 0,40€ más según el lugar donde se compre

El precio varía según el comercio y el municipio, además de por la calidad o el procedimiento de elaboración del producto. En siete años el coste de este alimento se ha triplicado, pero los empresarios del sector niegan que haya subidas concertadas.

Recorrer las panaderías de la ciudad en busca de la barra más barata puede suponer que por el precio de una se puedan comprar dos en otro establecimiento. Si el marco se amplía a toda la provincia, las diferencias aún son mayores. Aunque, eso sí, a un vecino de Zaragoza, recorrer los ochenta kilómetros que separan Calatayud de la capital aragonesa solo le compensarían económicamente si con un solo viaje a la ciudad bilbilitana comprase pan para tres semanas.

De media, el precio de una barra de pan normal (cuyo peso oscila entre 230 y 240 gramos cocido) fluctúa entre los 0,35 y los 0,70 euros. Sin embargo, este dato, facilitado por Jorge Pastor, presidente del gremio de panaderos de Zaragoza, depende de muchos aspectos, como pueden ser la calidad de las materias primas, el proceso de elaboración o el servicio que se da al consumidor, entre otros.

En un supermercado de Borja, la barra de pan de 230 gramos cuesta 0,50 euros. En cualquiera de los cuatro hornos de la ciudad, se paga 0,80 por una barra de 250 gramos. La comparativa por kilo, supone que en el supermercado se paga a 2,17 los 1.000 gramos, mientras el pecio sube hasta 3,2 el kilo para los hornos.

En Calatayud, donde una auténtica "batalla" entre panaderos llegó a bajar hasta 0,19 céntimos la barra en diciembre de 2004, el precio sigue estando entre los más bajos de la provincia. De hecho, una panadería del barrio bilbilitano de la Estación vende a 0,28 euros la barra de pan de 250 gramos que traen desde una panificadora de Ateca (el kilo de pan sale a 1,12 euros).

El coste de la barra se ha triplicado en un plazo de siete años. Hace aproximadamente 18 meses, este producto costaba entre 25 y 55 céntimos. Ahora, se puede pagar de media hasta 0,70 euros por el mismo producto. Pero el libre mercado permite que cada establecimiento decida su precio. En la actualidad, no existe regulación ni sobre precios ni sobre la calidad que debe cumplir la masa.

No hay acuerdos para el precio

Según informa Jorge Pastor, desde el año 1977 el precio del pan es libre y cada empresa lo decide en función de sus costes y materias primas. Sin embargo y, pese a la coincidencia de precios que hay en los hornos de algunas localidades (como Borja o Tarazona, donde todos lo venden a 0,80 euros), los panaderos y las organizaciones consultadas aseguran que no existe la concertación de precios.

El Tribunal de la Competencia ha investigado a este sector en numerosas ocasiones y, de hecho, en lugares como Valencia o Murcia han llegado a multar a los panaderos por recomendar precios mínimos pactados entre distintos establecimientos.

Precisamente, el libre mercado hace que en algunos establecimientos se pueda pagar más por una barra congelada que en otros comercios por una de horno. Y con los diferentes tipos de pan que existen en el mercado (multicereales, gallego, baguette, chapata, hogaza...), el precio por una barra puede subir aún más.

Por eso, las asociaciones de panaderos abogan por implantar la "C" de calidad para sus productos, lo que daría una distinción al producto artesano tradicional. "Ahora mismo no hay ninguna normativa en cuanto a calidad, ingredientes o proceso del pan", comenta Pastor, que justifica el aumento de la barra en la subida que han sufrido las materias primas y productos como el barril de petróleo, la sal, la levadura o las bolsas de plástico que se utilizan. Esta certificación se ha conseguido ya en algunos productos de repostería aragoneses.

Por ejemplo, en abril de 2007, una tonelada de trigo costaba 133 euros, mientras que ayer esta cifra ascendía a 235 euros por tonelada (había bajado respecto al día anterior). El pasado marzo, el precio llegó hasta los 290 euros por tonelada.

"En una economía de libre mercado, cada empresario puede arruinarse cuando quiera", apunta el presidente del gremio de panaderos de Zaragoza. "En ocasiones, bajar mucho un precio puede perjudicar gravemente al sector", añadió.

Los precios del resto de España

Pese a la diferencia de precios, la barra de pan en Zaragoza sigue costando mucho más barata que en otras provincias. De hecho, según los expertos el precio en la Comunidad está en un nivel medio-bajo a nivel nacional. En el norte de España, las cifras son muy superiores. En octubre del año 2007, los vizcaínos pagaban por una barra 1,05 euros, cifra que solo se superaba en la provincia de Murcia y en La Rioja (donde costaba 1,10 euros). En el Sur, en cambio, los precios son mucho más bajos. En esta misma fecha, una barra costaba en Córdoba solo 39 céntimos.

Para algunos panaderos consultados por este periódico, que la barra de pan cueste mucho menos que en otros establecimiento compensa, ya que el cliente acude a hacer su compra a esta tienda y, de paso, puede consumir otros productos, como por ejemplo la repostería.

Todos los panaderos tradicionales coinciden, además, en que el número de hornos tradicionales ha descendido mucho en los últimos años y que, cada vez, hay menos mano de obra especializada para seguir con este oficio. "Sin personal cualificado, no hay futuro", comenta el presidente del gremio de panaderos.

Precisamente en los últimos años se ha incidido en el impulso a la formación y el Gobierno de Aragón puso en marcha el pasado curso unas clases en un centro de Movera, que en septiembre consiguió duplicar el número de alumnos. "Desde el Gobierno de Aragón se ha hecho un gran esfuerzo por dar formación reglada y de calidad", añade el presidente.

En Huesca y Teruel, las asociaciones de panaderos, que dependen de Ceopan (Confederación Española de Organizaciones de Panadería), no ofrecen datos sobre el precio del pan.

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