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Zaragoza

EXPO 2008

"Muchos nos preguntan si vamos a llegar"

Con motivo de la muestra internacional, el Ayuntamiento doblará el número de informadores turísticos en el centro y los accesos a Zaragoza. Además, 400 voluntarios se encargarán de atender a los visitantes y habrá 30 trabajadores más en las oficinas de Turismo.

La disponibilidad de hoteles, las entradas y los accesos son las principales dudas de los turistas respecto a la Expo. Pero la cuestión clave es el plazo: "Muchos nos preguntan si vamos a llegar", afirma Patricia Morgado, estudiante de quinto de Historia del Arte, que ya lleva dos años haciendo prácticas como informadora turística: "Se nota el interés por la Expo, vienen extranjeros hasta de California o La India. También muchos italianos y franceses". Esta joven zaragozana, que espera dedicarse al trabajo de guía turística, asegura que "está en todos nosotros promocionar la Expo".

Ella como los otros seis jóvenes que aparecen en la fotografía son algunos de los protagonistas del programa de prácticas remuneradas, puesto en marcha por el Patronato de Turismo del Ayuntamiento en colaboración con la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza. Por prestar servicio en los distintos puntos de información turística, seis horas al día, perciben unos 620 euros al mes. Con motivo de la Expo, se ha duplicado el número de universitarios que pueden participar. Si en años anteriores, había 50 informadores en la calle, este verano, serán cien.

El italiano Vito Di Gioia, que está en Zaragoza desde hace seis meses gracias a las becas "Erasmus" y que también ejercerá de informador turístico durante el verano, está convencido de que la Expo representa una gran oportunidad para Zaragoza, "tanto en el desarrollo de la economía como de la cultura". A su juicio, vendrán bastantes italianos: "Muchos amigos me han dicho que piensan acudir y por supuesto mis padres". Para él, estar trabajando de informador turístico supone la posibilidad de hablar en italiano con los turistas sin salir de Zaragoza y aplicar de forma práctica sus estudios: "Mi carrera es Patrimonio Cultural. Estudio en la Universidad de Roma y ahora estoy becado en la de Zaragoza".

La universitaria de Jaén Lourdes López, que está en cuarto de Historia del Arte y lleva dos años haciendo de informadora turística, asegura que "muchos turistas se acuerdan de la Expo de Sevilla y quieren ver ahora la de Zaragoza". Su edificio preferido dentro del meandro de Ranillas es la plaza temática "Sed", pero está convencida de que "todos los pabellones despiertan interés y también los espectáculos". La estudiante de Filología Francesa Sheila Peiro, que acaba este año la carrera, también es consciente de la metamorfosis que está sufriendo la ciudad con la Expo. "No quería perdérmelo. Aunque también vinieron los de Randstad a darnos una charla para trabajar en Ranillas, he preferido más que estar allí, atender directamente a los turistas en otras partes de la ciudad". Es el primer año que hace de informadora turística, pero reconoce que muchas de las cuestiones que los visitantes plantean tienen que ver con la Expo. "Varios franceses me han preguntado por los alojamientos y si había hoteles dentro de la Expo porque querían vivirla desde dentro". Para Rebeca Peña, que cursa primero en la Escuela de Turismo, ser informadora turística supone la posibilidad de "vivir la Expo más de cerca". En su opinión, muchos españoles saben ya que "en Zaragoza se celebra una Expo, pero bastantes menos conocen que su temática es el agua". Sobre sus edificios preferidos confiesa que son el Palacio de Congresos y la Torre del Agua los que más le apetece visitar.

La zaragozana Celia Clemente, que estudia primero de Turismo, reconoce que "Zaragoza con la Expo tiene más atractivo. Es un incentivo para que la gente venga. Nos ayudará de cara al futuro porque quedará una nueva zona de ocio que generará empleo".

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