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Últimos trabajos en la estación del Portillo, mientras Miraflores queda para la post Expo

Los pasajeros de los cercanías se verán obligados a bajar en un andén, en un descampado junto al Príncipe Felipe. Los apeaderos de Utebo y Casetas están en obras y la reforma de Delicias se iniciará al fin en unos días.

El retraso acumulado en la primera línea de cercanías de Zaragoza obligará finalmente a inaugurarla sin otra de sus estaciones, la de Miraflores. Fuentes oficiales de Zaragoza Alta Velocidad (ZAV) reconocieron a este diario que es imposible construirla para la Expo, por lo que se ha optado directamente por retrasarla hasta la clausura del evento y dar servicio en precario, mediante un simple andén para que se puedan bajar los pasajeros. De hecho, solo dará tiempo a alargar el falso túnel ferroviario hasta el Tercer Cinturón, en el que se dejará un hueco para el paso de los peatones.

Este nuevo traspié en los planes oficiales pone en evidencia la precariedad con la que se abrirá el trazado este-oeste, aunque la sociedad pública y el Ministerio de Fomento garantizan que el resto de paradas estarán en condiciones para junio. La más avanzada es la del Portillo, cuyo edificio se está acabando y el andén subterráneo se encuentra muy avanzado. La reforma de las instalaciones de Utebo está en marcha, al igual que el apeadero de Casetas. La única actuación pendiente, la adaptación de un andén y el vestíbulo de la estación de Delicias, comenzará al fin en los própximos días.

Fomento ya renunció hace dos años a inaugurar el servicio ferroviario con la nueva parada anunciada bajo la avenida de Goya -la sexta de la línea y la tercera de nueva construcción en la capital-. Al igual que la de Miraflores, la sociedad Zaragoza Alta Velocidad optó por dejar las obras para después de la Exposición Internacional porque las afecciones al tráfico serán severas: habrá que abrir una gigantesca zanja desde el instituyo Goya hasta la calle de Cortes de Aragón. En este caso, no habrá parada provisional porque se debería habilitar un andén en el túnel que utilizan a diario todos los trenes que atraviesan la capital.

La demora de la terminal de Miraflores empezó con el proyecto, pero se debe especialmente a los problemas con la expropiación de los terrenos. De hecho, las obras se adjudicaron en junio pero no pudieron comenzar siquiera los trabajos previos hasta finales de año porque no se disponía de los suelos. La obra tiene un plazo de adjudicación que ronda los cinco meses, por lo que el nuevo edificio ferroviario -que consta de tres plantas- no se podrá estrenar hasta principios del año que viene.

Lo que sí estará completo es la ampliación del falso túnel de Tenor Fleta hasta el Tercer Cinturón. Uno de los dos muros pantalla, de 360 metros, está casi concluido y en las próximas semanas se acometerá su cubrimiento mediante vigas prefabricadas.

Accesos pendientes por diseñar

Zaragoza Alta Velocidad deberá habilitar un acceso provisional a los usuarios del tren, "aún por decidir" como reconocieron las fuentes oficiales consultadas, ya que el entorno es un descampado al que solo se accede actualmente por una pista con salida al Camino de Cabaldós.

La imagen contraria de la planificación está en la estación del Portillo, cuyo vestíbulo ha entrado en la fase de acabados con el montaje de sus fachadas de granito y la cobertura de su cúpula con chapa galvanizada, previa a la instalación de la cubierta final de zinc a partir de esta semana. Los remates lucirán en la segunda quincena de abril, según las previsiones de las contratistas, Ferrovial y Ocinsa, que dejarán el montaje del mobiliario para el último momento y evitar así que sufra daños. "Las dos rampas mecánicas y el ascensor están fabricados, pero se dejarán para el final como las cristaleras", señalaron.

El andén subterráneo, de 160 metros de longitud, ya está casi construido porque solo falta hormigonar la solera y hacer las acometidas de las instalaciones. También se deben rematar las dos salidas de emergencias que hay en los extremos.

Las constructoras abrieron hace un mes dos huecos en el actual túnel de Goya, lo que permitirá que en un plazo de dos semanas se monten los desvíos que utilizarán los trenes de cercanías. De esta forma, los convoyes podrán salir y entrar al falso túnel construido para dar cabida a dos vías y al andén central donde pararán. En total, se montarán 750 metros de vía.

Bajo la dirección de SGS-Tecnos, 70 operarios están implicados en las obras, que se desarrollan en parte de noche en el subterráneo para no afectar a la circulación ferroviaria.

Esta incidencia no se padece en las obras de Utebo y Casetas, mucho más sencillas. En el municipio zaragozano solo se está acondionando el viejo apeadero, mientras que en el complejo ferroviario del barrio zaragozano se levanta un pequeño edificio. Para ello, se demolieron parte de los antiguos almacenes, en desuso.

La única actuación pendiente, la adaptación de la terminal de Delicias, comenzará finalmente dentro de unos días. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) habilitará un andén que obligará a dar un rodeo kilómétrico para enlazar los trenes con las dársenas de la terminal de autobuses.

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