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Zaragoza

EDUCACIÓN-ARAGÓN

La Universidad obtendrá el 40% de los beneficios por la explotación de sus inventos

Creado un reglamento que regula todos los aspectos relacionados con las patentes, diseños y programas de ordenador propios.

La Universidad de Zaragoza ha dado un paso más en el proceso de promoción y protección de sus logros y ha creado un reglamento propio para sus invenciones. Entre las novedades que aporta este texto destaca el establecimiento de los porcentajes que se repartirán los responsables de la invención y la institución por la explotación de las patentes, diseños o programas de ordenador, algo que hasta ahora se hacía sin que hubiera normas escritas al respecto.

El reglamento, publicado el pasado 18 de enero en el Boletín Oficial de Aragón (BOA), recoge en su exposición de motivos la necesidad de esta normativa, dado que "la creciente colaboración en actividades de I+D+I de los profesores e investigadores con las empresas está influenciada, cada vez más, por el dinamismo que origina la fuerte competencia existente entre ellas, exigiendo el aumento de los protocolos de confidencialidad y la regulación detallada de la protección de las invenciones".

Por ello, el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza aprobó la redacción de este reglamento, que rige ya todos los aspectos relacionados con la protección de las invenciones universitarias y la transferencia de los resultados.

Eduardo Almenara, técnico de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad de Zaragoza, ha sido uno de los encargados, junto a un grupo de abogados, de elaborar esta norma hasta ahora inexistente en la institución pública.

El técnico, especialista en patentes e invenciones, señaló que el primer objetivo era "dejar por escrito los procedimientos" relacionados con este ámbito. "Es una nueva visión de cómo se va a gestionar nuestro conocimiento", apuntó el director de la OTRI, Jesús Arauzo.

Tendrán consideración de invención, según el texto, las patentes y modelos de utilidad, los diseños industriales, las obtenciones vegetales y topografías de los productos semiconductores y los programas de ordenador. Se suma a estos el "know-how", el conocimiento específico con valor económico y que debe guardarse en secreto.

Incentivo para investigadores

Una de las cuestiones que deja clara esta norma es el reparto de los beneficios resultantes de la explotación de las invenciones. Corresponderá a la Universidad de Zaragoza un 40% de los beneficios de la explotación y el 60% restante irá a parar a los 'inventores'.

En el caso de que los beneficios superen anualmente la cifra de 300.000 euros, corresponderá a los responsables del proyecto un porcentaje adicional en detrimento del correspondiente a la Universidad. Se trata, añadió Arauzo, de incentivar a los investigadores para que comercialicen sus logros.

Hasta el momento, la Universidad se quedaba un 10% de los beneficios ya que no había una norma escrita al respecto. Según los responsables de la OTRI, estos porcentajes han sido aceptados por los investigadores ya que ahora hay una cifra fija a la que remitirse.

El objetivo final, concluyó Jesús Arauzo, es que la Universidad de Zaragoza sepa explotar su desarrollo para lograr "la autofinanciación", en el caso del área de la investigación. De hecho, los beneficios que repercutan en la institución a través de esta vía irán a parar a este ámbito, explicó el responsable de la OTRI.

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