Despliega el menú
Zaragoza

JUSTICIA

La Audiencia aumenta a cinco años la pena por el atropello mortal de la calle de Alfonso I

El tribunal considera "muy benigna" la anterior condena, de 3 años y 3 meses, y califica como "gravísimas" las circunstancias del caso.

La Audiencia de Zaragoza ha estimado parcialmente el recurso de apelación presentado por la familia de Begoña García Gracia, la joven que murió atropellada en la calle de Alfonso I, y ha aumentado la condena que fue impuesta al conductor de 3 años y 3 meses a 5 años. El juzgado de lo Penal número 4 de Zaragoza condenó a Juan Rubén Alindado, de 21 años, por un delito de homicidio imprudente y otro de omisión del deber de socorro. La Sección Tercera le sigue considerando autor de ambos delitos, pero ha revisado al alza las penas impuestas por cada uno de ellos.

"Mayor imprudencia parece que no cabe, que la de ir por una calle peatonal a una velocidad elevada, y de ahí sus consecuencias", dice la sentencia. "Las circunstancias del hecho nos parecen gravísimas", añade. No obstante, el tribunal valora de forma positiva que el joven careciera de antecedentes penales, y tuviera permiso de circulación y seguro. Además, dice que nada indica que circulara influenciado por el alcohol o las drogas "de forma intensa".

El Código Penal prevé penas de uno a cuatro años para castigar circunstancias como las descritas. Por eso, el tribunal considera "procedente" la imposición de tres años de prisión, diez meses más que el anterior fallo.

En cuanto al delito de omisión de socorro, la Audiencia Provincial califica de "muy benigna" la pena que se impuso en primera instancia. En este sentido, recuerda que, "una vez producido el atropello, mortal de necesidad, el acusado se dio a la fuga a gran velocidad por una calle peatonal". El fallo remarca también que el conductor hizo caso omiso de la víctima, se saltó un semáforo en rojo en la huida, e ignoró la petición de los otros dos ocupantes del vehículo que le pedían insistentemente a gritos que se detuviera.

Para el tribunal, estas circunstancias denotan "no querer hacer frente a sus responsabilidades y un desprecio absoluto por la vida de otras personas". Y por ello, considera también "procedente" elevar la pena de uno a dos años de cárcel.

Confesión, ocho horas después

Los hechos se produjeron en la madrugada del 13 de abril de 2007. El procesado había estado de marcha por el Casco Viejo con dos amigos y decidió coger su coche para llevarlos a casa. Tenía aparcado el vehículo en la calle de Santa Isabel y, sin respetar la señal de prohibido, giró por la calle de Alfonso I, por la que circuló a gran velocidad. A la altura del número 6, atropelló a Begoña García Gracia, de 29 años, que murió prácticamente en el acto. Posteriormente, se dio a la fuga por el Coso.

Tras dejar a sus amigos, el acusado se fue al acuartelamiento Capitán Mayoral, donde estaba destinado como soldado profesional. Allí permaneció hasta las 14.50, cuando se presentó en la Jefatura Superior de Policía de Aragón. El joven confesó ser autor del atropello y entregó las llaves del coche. Según la sentencia, "en ese momento la Policía todavía no había identificado al conductor del vehículo causante del atropello ni a los ocupantes". Por eso, a la hora de dictar sentencia, el tribunal continúa apreciando la atenuante de confesión.

Etiquetas