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Yesa no tiene ni proyecto cuatro años después de que Narbona aceptara la cota media

Medio Ambiente asumió el dictamen de la Comisión del Agua en febrero de 2005, pero desde entonces solo ha habido retrasos

Vista aérea de Yesa
Yesa no tiene ni proyecto cuatro años después de que Narbona aceptara la cota media
JOSÉ MIGUEL MARCO

Estos días se ha cumplido el cuarto aniversario de la comisión de seguimiento del Pacto del Agua en la que Cristina Narbona aceptó recrecer Yesa hasta la cota media. El 15 de febrero de 2005, la anterior ministra de Medio Ambiente se comprometió ante las Cortes de Aragón a impulsar el dictamen aprobado por la Comisión del Agua. Sin embargo, cuatro años después de ese anuncio no ha habido avances significativos por culpa de los sucesivos y casi nunca explicados retrasos.

 

De hecho, apenas un mes después de asumir la cota media, Narbona aseguró en Ejea de los Caballeros que Yesa estaría terminado en el año 2009. Esa fecha ya ha llegado y el recrecimiento ni siquiera tiene aprobado el proyecto técnico, lo que significa que, en el mejor de los casos, el nuevo embalse no podrá entrar en servicio hasta el 2015.

 

La actual ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, anunció hace tres semanas en Alcañiz que el proyecto de Yesa está ya terminado y que saldrá a exposición pública "lo antes posible". Sin embargo, aunque así sea, para que las obras puedan despegar definitivamente hará falta responder a todas las alegaciones que se reciban, esperar a que el Consejo de Obras Públicas y el Consejo de Estado den su visto bueno al el sobrecoste producido y aprobar el proyecto definitivamente.

 

Todo contando con que la declaración de impacto ambiental que formule el propio Ministerio sea positiva, algo que ni mucho menos puede darse por seguro.

 

Hasta ahora, los retrasos se han producido en la tramitación del modificado necesario para adaptar el proyecto original de 2.000 hectómetros cúbicos a las necesidades de la cota media. La CHE terminó de redactar un primer documento en la primavera de 2006, pero Medio Ambiente lo tuvo bloqueado en Madrid durante más de un año hasta que en julio de 2007 anunció, por sorpresa, que era necesario un nuevo modificado de proyecto para corregir un problema de filtraciones y que había que repetir la evaluación de impacto ambiental -algo que la DGA e incluso la Confederación habían rechazado-.

 

El enorme descontento que estas decisiones provocaron en Aragón obligó a Narbona a comparecer en la comisión de seguimiento del Pacto del Agua y presentar antes las Cortes un calendario de obras que retrasaba la finalización del recrecimiento a mayo de 2013.

 

Hoy, ese cronograma sigue siendo la única referencia válida para valorar los avances del Ministerio, ya que ni la nueva ministra ni su equipo se han atrevido a dar nuevos plazos. En los diez meses que llevan en el cargo, tanto Espinosa como su secretario de Estado de Agua, Josep Puxeu, se han limitado a asegurar una y otra vez que quieren acelerar las obras, pero sin ponerles fechas por las que tengan que rendir cuentas.

 

Mientras, los hitos marcados en el calendario de Narbona también van acumulando nuevas demoras. El modificado de Yesa debería haber salido a información en abril del año pasado, y la nueva declaración de impacto tenía que haberse aprobado en noviembre. Lo primero podría ser cuestión de semanas, pero lo segundo todavía tardará como mínimo varios meses y aún faltarán el dictamen del Consejo de Obras Públicas y el del Consejo de Estado.

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