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Salud

Uno de cada seis aragoneses sufrirá un ictus a lo largo de su vida

El Hospital Clínico de Zaragoza celebrará este jueves un acto informativo y divulgativo con motivo de la celebración, el sábado día 19, del Día Mundial y Nacional del Ictus.

Neurólogos del hospital Clínico de Zaragoza explican los riesgos del ictus
Uno de casa seis aragoneses sufrirá un ictus a lo largo de su vida
JOSÉ MIGUEL MARCOS

Uno de cada seis aragoneses sufrirá un ictus a lo largo de su vida, un trastorno brusco de la circulación cerebral que representa la segunda causa de mortalidad en Aragón, y ante el que es fundamental la prevención y la rapidez de actuación en el momento en el que aparecen los primeros síntomas.

El ictus aparece "de repente" y con "brusquedad", aunque siempre se manifiesta con varios síntomas, y afecta a cerca de 3.000 aragoneses cada año, de los que un 20 por ciento fallece, un 40 por ciento sufre secuelas graves y otro 40 por ciento no queda incapacitado para su vida normal.

Así lo han señalado en rueda de prensa neurólogos del Hospital Clínico de Zaragoza, en cuyo salón de actos se celebrará este jueves  un acto informativo y divulgativo con motivo de la celebración, el sábado día 19, del Día Mundial y Nacional del Ictus.

Para el doctor Enrique Mostacero, jefe del Servicio de Neurología del Clínico, es una enfermedad "prevalente, discapacitante y con mucha mortalidad" y en la que se avanza poco a poco, además de ser "consustancial" a las personas, ya que las va a acompañar hasta su final en muchos casos.

La prevención, ha afirmado, representa el "caballo de batalla" en el ictus, que se presenta a cualquier edad, pero sobre cuando es más avanzada, por lo que tiene más incidencia entre las mujeres que los hombres por la mayor supervivencia del sexo femenino, casi cinco años, ha agregado Mostacero.

Su prevención, al igual que la de las enfermedades cardiovasculares, pasa por realizar ejercicio moderado, mantener una dieta sana y equilibrada, controlar la hipertensión, la diabetes y el colesterol y abandonar el consumo de tabaco, ha informado el neurólogo Carlos Tejero.

El ictus se produce por la oclusión o rotura de un vaso sanguíneo, que puede deberse a enfermedades propias de estos vasos, al tratamiento con diversos medicamentos o al abuso del tabaco o de drogas como las de diseño, la cocaína o el cannabis, entre otras causas, ha explicado Tejero.

Asimismo ha recomendado que a los primeros síntomas de que se está padeciendo un ictus, como pérdida de visión o que sea doble, trastornos del lenguaje, dificultades para la movilización de una parte del cuero o cefaleas explosivas, se acuda a un hospital o llamar a un servicio de urgencias.

Porque las primeras cuatro horas y media son decisivas para poder aplicar un tratamiento trombolítico, que destruya el coágulo que lo ha provocado, ya que más allá de ese tiempo el "riesgo" del fármaco no es asumible, ha subrayado Tejero.

Sin embargo, sólo un 5 por ciento de las personas afectadas que acuden a urgencias pueden beneficiarse de dicho tratamiento, en el que hay que descartar las hemorragias, y de ellos uno de cada cinco va a tener beneficios directos, ha agregado Mostacero por su parte.

Pero los neurólogos no tiran la toalla si se han superado el "tiempo seguro" porque hasta seis o incluso doce horas desde que se ha manifestado el ictus se puede ofertar un tratamiento intervencionista, de tipo endovascular, aunque también con riesgos, ha dicho el jefe de Servicio de Neurología del Clínico.

También se ha referido al nuevo tratamiento anticoagulante, que saldrá a principios de noviembre, y que supondrá una alternativa al Sintrom, aunque es más costoso porque saldrá a unos cien euros al mes por paciente.

En general, ha subrayado que la rehabilitación posterior, unida a una actividad diaria importante, supone un beneficio enorme y contribuye a la mejora física y anímica del paciente, que dura una media de tres meses, que se puede prolongar hasta seis o incluso hasta año y medio, aunque siempre es en su opinión insuficiente.

El presidente de la Asociación de Ictus de Aragón (AIDA), Víctor Magdalena, pionera a nivel nacional e internacional, ha informado de que en 2010 realizaron 2.464 atenciones individualizadas y 3.371 atenciones grupales.

Se ha referido al nuevo Centro de Rehabilitación que han inaugurado recientemente y ha criticado los recortes para este año en las subvenciones públicas, que suponen un 25 por ciento de su presupuesto, especialmente del Gobierno de Aragón del que no han recibido "ni un euro" y del Ayuntamiento de Zaragoza, que les ha recortado el 70 por ciento.

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