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Salvados por unos minutos del desprendimiento en Beceite: "Nos quedamos en blanco, no nos lo creíamos"

Dos trabajadores de un restaurante de la localidad se encontraron con el derrumbe de 500 toneladas de rocas instantes después del suceso.

Las máquinas retiraron este domingo en Beceite 400 toneladas de rocas, pero aún quedan bloques junto al túnel de la carretera.
Las máquinas retiraron este domingo en Beceite 400 toneladas de rocas, pero aún quedan bloques junto al túnel de la carretera.
Heraldo

Un trabajador del restaurante La Fábrica de Solfa de Beceite, Willy Gomes, fue de las primeras personas que este domingo se encontró con el desprendimiento de grandes rocas que dejó incomunicado al pueblo tras obstruir el túnel de la única carretera de acceso al casco urbano de la localidad.

Gomes, que vive en Alcañiz, acudía en coche a su puesto de trabajo junto a un compañero y ambos tuvieron que dar media vuelta con el vehículo y volver a casa debido al suceso. La Guardia Civil sitúa el derrumbe a las 11.20 de este domingo y los dos empleados de hostelería llegaron al túnel apenas unos minutos más tarde.

"Nos quedamos en blanco cuando lo vimos; no nos lo creíamos, jamás nos hubiéramos imaginado que pudiera ocurrir algo así", recuerda Gomes, quien llamó a su jefe para contarle lo sucedido.

Tampoco el dueño de La Fábrica de Solfa, Alberto Moragrega, daba crédito al relato de sus dos empleados. "Parecía la típica broma, pero resulta que era verdad. Nadie se lo esperaba. Por suerte, no ha habido que lamentar daños personales, y eso ya es bastante", subraya el hostelero.

Así quedó el túnel de la carretera de Beceite tras el desprendimiento.
Así quedó el túnel de la carretera de Beceite tras el desprendimiento.
Heraldo

Gomes y su compañero pudieron acudir finalmente a su trabajo tras conocer que hay una pista asfaltada, la CH 1001, que permite llegar a Beceite por el pantano de Pena. Sin embargo, esta vía alternativa está plagada de baches, tiene tramos de tierra y es tan estrecha que no permite el paso de camiones y  hace peligroso el cruce de dos vehículos en distintas direcciones.

Se calcula que unas 500 toneladas de piedras se desprendieron de la montaña debido a las intensas lluvias caídas este fin de semana en el Matarraña, donde se han llegado a acumular 120 litros de agua por metro cuadrado.

Las máquinas de la Diputación Provincial de Teruel (DPT) lograron a lo largo del domingo retirar 400 toneladas de escombros y abrir un carril de tres metros de ancho para servicios de emergencias, si bien la carretera continúa cerrada al tráfico general. 

Un gran desprendimiento de rocas ocurrido a primera hora de este domingo ha cortado la única carretera de acceso al casco urbano de Beceite.

El presidente de la institución provincial, Joaquín Juste, que se desplazó a la zona acompañado del alcalde de la vecina localidad de Valderrobres, Carlos Boné, confiaba en que los nuevos equipos que este lunes llegarán al lugar puedan romper los grandes bloques de rocas -alguno de hasta 20 toneladas- que aún permanecen y retirarlos para que la carretera quede limpia completamente.

"Estamos poniendo todos los medios"

"Estamos poniendo todos los medios para poder abrir la carretera cuanto antes", dijo Juste, quien explicó que se ha revisado la parte superior de la montaña mediante un dron para evaluar su estado. Una vez la carretera recupere la normalidad, la Diputación estudiará la posibilidad de colocar mallas de protección que eviten nuevos desprendimientos de las laderas

El derrumbe dejó sin telefonía fija al pueblo y sin cobertura móvil a los vecinos abonados a una compañía, al haber afectado a un cable. Uno de los perjudicados fue el alcalde, Enrique Celma, quien, tras lo ocurrido, reclama la mejora de la pista del pantano de Pena. "Es hora de que esa vía se convierta en una carretera alternativa segura", exige Celma. "Beceite recibe cada día en verano a miles de turistas y puede volver a ocurrir un desprendimiento", advierte.

Ante la previsión de fuertes lluvias que anunció la Agencia Estatal de Meteorología para este fin de semana, el Ayuntamiento de Beceite cerró al público los dos parajes naturales que regula, el Parrizal y la Pesquera, pero nadie pensó que se produciría un derrumbe de tales dimensiones. "Nunca había conocido un desprendimiento así", confiesa Enrique Celma.

Lledó, sin agua potable

Además, los bomberos del parque de Alcañiz tuvieron que llevar a la localidad de Lledó este domingo 36.000 litros de agua potable tras detectarse turbidez en el punto de captación. Los problemas de abastecimiento en el municipio se debieron igualmente al fuerte temporal de lluvias, que hizo crecer el caudal del río arrastrando sedimentos que afectaron al suministro.

Las lluvias causaron también desprendimientos en la carretera entre Cretas y Lledó y en la que une La Fresneda y La Portellada, también en la comarca del Matarraña, aunque sin llegar a cortarlas.

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