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Ampliar el regadío para truferas de Sarrión en 300 hectáreas costará 3,5 millones de euros

Las obras para irrigar las 617 hectáreas iniciales afrontan la construcción de la balsa principal, de 60.000 metros cúbicos. El proyecto en ejecución prevé una inversión de 15,3 millones hasta 2022,

Válvulas de entrada y salida de la balsa, en la explanada donde se construye la balsa principal. heraldo
Válvulas de entrada y salida de la balsa, en la explanada donde se construye la balsa principal. heraldo
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Las obras de los nuevos regadíos de Sarrión afrontan la construcción de una de sus principales infraestructuras, la balsa principal con capacidad para 60.000 metros cúbicos de agua. La ejecución de los trabajos para generar una zona regable de 617 hectáreas especializada en truficultura ha consumido un 30% del presupuesto total, de 15,3 millones de euros, con la mirada puesta ya en la primera ampliación, que se extenderá por otras 300 hectáreas.

Según explicó el presidente de la comunidad de regantes de Sarrión, Miguel Doñate, la ampliación del regadío con una segunda fase está en proceso de tramitación de la declaración de impacto ambiental. Doñate explicó que, según las primeras estimaciones, el incremento de la superficie regable hasta rondar las 1.000 hectáreas costará otros 3,5 millones de euros.

El regante explicó que el coste de la ampliación será menor que el del regadío inicial al aprovechar las infraestructuras ya existentes, como las redes de distribución y los tres pozos de abastecimiento con sus estaciones de bombeo. Manuel Doñate explicó que tras la declaración de impacto ambiental se procederá a la redacción del proyecto de obras. Entre los propietarios que se beneficiarán de la extensión de la mancha verde, figuran algunos de los implicados en la primera fase, con 134 titulares de fincas.

La creación del regadío de Sarrión permitirá consolidar la pujante truficultura de la localidad, constituida en el principal foco productor de trufa negra del mundo. La irrigación garantizará la producción, actualmente a merced de la sequías, y la homogeneidad del producto.

La balsa principal tiene un plazo de ejecución de dos meses con un presupuesto de 434.920 euros. El proyecto incluye otra balsa más pequeña con capacidad para 10.000 metros cúbicos.

La función de las balsas es regular el abastecimiento y la demanda de agua a partir de los sondeos de los acuíferos. La balsa principal abastece a los sectores de riego 1, 2 y 3 y la secundaria, también en ejecución, abastecerá a los sectores 4, 5 y 6.

La marcha de las obras sufrió un parón con las vacaciones de Navidades y el temporal de nieve Filomena que llegó a continuación. El director facultativo de las obras, Ricardo Ibáñez, explicó que «debido al buen ritmo que los trabajos llevaban hasta ahora, íbamos adelantados en la ejecución al terminar el año 2020 y esto ha permitido amortiguar el parón navideño alargado por la borrasca de nieve. Progresivamente, se ha ido volviendo a la normalidad y se han retomado la mayoría de los trabajos.»

El presidente de los regantes confía, no obstante, en que si no hay nuevos contratiempos la primera fase de los regadíos pueda terminarse «antes de plazo». Las obras, que arrancaron 14 años después de la redacción del primer proyecto, está previsto que se terminen en 2022. La ejecución corre a cargo de la empresa pública Tragsa.

Entre las cifras más destacadas del proyecto, destaca la instalación de 293 kilómetros de conducciones, que se tienden, siempre que resulta posible, a través de caminos públicos para evitar impactos en la parcelación. 

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