Despliega el menú
Teruel

Teruel

Más de un año de espera para ser operado de cataratas en Teruel por culpa de la pandemia de covid

Setecientos pacientes aguardan para una primera consulta de Oftalmología en el Obispo Polanco, donde la lucha contra el virus acapara recursos

Hospital de Teruel Obispo Polanco /2020-08-31/ Foto: Jorge Escudero [[[FOTOGRAFOS]]][[[HA ARCHIVO]]]
Acceso principal al hospital Obispo Polanco de Teruel.
Jorge Escudero

El área de Oftalmología del hospital Obispo Polanco de Teruel se ha convertido en uno de los servicios de este centro sanitario que más está sufriendo la concentración de recursos humanos y materiales en la lucha contra la covid. El hecho de que uno de los quirófanos esté reservado para operaciones a pacientes con coronavirus y de que la escasa plantilla de anestesistas esté centrada en intervenciones de mayor envergadura además de asumir las tres plazas de reanimación posquirúrgica creadas recientemente, se ha traducido en un menor número de intervenciones de cataratas y otras patologías oculares.

A ello se une que, ante esta situación de emergencia sanitaria, tienen prioridad los casos más urgentes y las enfermedades oncológicas, lo que hace, según fuentes sanitarias, “que Oftalmología se sitúe casi siempre a la cola de todo lo demás”. El Servicio está operando actualmente a los pacientes que entraron en lista de espera en septiembre de 2019, más de un año de demora frente a los 8 meses de retraso que, por término medio, tenía que esperar un paciente para ser intervenido de cataratas en Teruel. Antes de la pandemia, Oftalmología disponía de un quirófano cuatro días a la semana, ahora solo puede operar 1 ó 2 días y eso si hay personal disponible. Este verano, durante 15 días, no pudo utilizar ningún quirófano.

La covid ha condicionado también el desarrollo de las consultas, pues para evitar que se acumulen los pacientes en pasillos y salas de espera ha habido que redistribuir los espacios. Además, hay que ventilar y desinfectar con frecuencia todas las estancias, lo que supone pasar consulta con menos agilidad que antes y, finalmente, que el oftalmólogo vea al día un menor número de enfermos. A ello se añade que también hay que preguntar al usuario si tiene covid o está en cuarentena, en cuyo caso no puede acudir a la consulta.

Así las cosas, 700 pacientes están esperando para poder ser vistos por primera vez de su dolencia por un oftalmólogo en el hospital Obispo Polanco de Teruel, una cifra que nunca antes se había alcanzado. “En estos momentos, el hospital no debe saturarse bajo ningún concepto, no podemos permitir que haya aglomeraciones en las consultas y eso significa ver menos pacientes”, lamentan las mismas fuentes sanitarias.

Etiquetas
Comentarios