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Médicos de Teruel y Calatayud apuntan que la covid-19 llegó a Aragón antes de la pandemia

Los hospitales de ambas ciudades atendieron en enero pacientes con síntomas de covid, pero diagnosticados como gripe al no existir pruebas específicas.

Fachada del Hospital Obispo Polanco de Teruel. Foto Antonio Garcia/Bykofoto. 16-01-15
Acceso principal al hospital Obispo Polanco de Teruel, en cuyo servicio de Urgencias se ha realizado uno de los estudios.
Antonio García/Bykofoto

Dos estudios elaborados por profesionales sanitarios de los hospitales Ernest Lluch de Calatayud y Obispo Polanco de Teruel apuntan a que el covid-19 pudo estar presente en Aragón desde el inicio del año 2020, antes de que el pasado 31 de enero se registrara el primer caso en territorio nacional y de que en nuestra Comunidad Autónoma fueran declarados los primeros afectados, algo que ocurrió entre finales de febrero y principios de marzo, siendo a mitad de este último mes cuando el Gobierno decretó el estado de alarma.

Los trabajos, fruto de la investigacion sanitaria durante la primera oleada de contagios por covid, han sido publicados en la revista que edita semestralmente el Colegio Oficial de Médicos de Teruel y sugieren que, al solaparse el inicio de la pandemia con la temporada de la epidemia de gripe anual, varios casos de covid-19 pudieron haber sido diagnosticados como procesos gripales y respiratorios, al coincidir muchos de los síntomas.

El estudio realizado en el Servicio de Urgencias del Ernest Lluch de Calatayud, firmado por los doctores Jorge Sánchez, Félix Angosto, Ainhoa Cuadrado, José Antonio Ibáñez y María Luisa Catalán, señala que esta unidad registró un exceso de casos de gripe en el intervalo de octubre a marzo de la temporada 2019-2020 respecto a los mismos meses de 2018-2019.

En concreto, el incremento se detectó en diciembre de 2019, siendo el mes de enero de 2020 donde se observa un 346,6% más de casos compatibles con procesos gripales respecto al año anterior. La investigación describe que, finalmente, los datos descendieron en marzo de 2020 en un 13,62%, momento en el cual, gracias a la alerta sanitaria, se comienzan a realizar pruebas específicas para identificar la infección por covid-19.

Por su parte, al hospital Obispo Polanco de Teruel acudió el 21 de enero de 2020 un paciente de 43 años con síndrome gripal y fiebre al que se le diagnosticó neumonía. El hombre fue dado de alta seis días después sin síntomas. Los autores del trabajo, los doctores Sandra Rodríguez, Julio Talaván y Yulia Perova, relatan que, dada la evolución de la pandemia en España, en mayo de 2020 se volvió a interrogar al paciente y este arrojó datos epidemiológicos interesantes de forma retrospectiva, como que una semana antes de sus primeros síntomas estuvo en contacto con personas procedentes de Madrid, por aquel entonces asintomáticas.

El paciente de Teruel también contó que durante el ingreso hospitalario y los 15 días posteriores al alta perdió diez kilos y sufrió sudores nocturnos. Añadió que una semana después del alta, su mujer inició un cuadro catarral y su hija sufrió dolores abdominales, naúseas y vómitos, mientras que él arrastra una leve disnea. Aunque el test rápido de detección de anticuerpos realizado al paciente y a su mujer el pasado 14 de mayo dio negativo, los médicos creen que, por sus características y fecha de aparición, el caso podría ser compatible con el covid-19, lo que implicaría la presencia del virus en Teruel desde mediados de enero de 2020.

El coordinador de la publicación y médico de Urgencias del Obispo Polanco de Teruel, Jesús Martínez Burgui, señala que muchos profesionales sanitarios están convencidos de que la epidemia de coronavirus empezó en enero y que varios casos tratados como gripe pudieron ser de covid. Martínez Burgui estima que, ante esta situación, una mayor transparencia informativa desde China, donde aparecieron los primeros casos, y una mayor importancia dada a la crisis sanitaria del vecino país de Italia, hubieran permitido frenar antes la expansión del virus. "Debimos asumir como nuestro el problema de Italia y tomar más cartas en el asunto", subraya.

El director de la publicación resalta la "labor esencial" que el personal de limpieza y los auxiliares de enfermería realizaron para evitar contagios en el hospital. Martínez Burgui asegura que el trabajo de los primeros desinfectando espacios y el de los segundos, proporcionando ayuda a los médicos a la hora de protegerse con equipos individuales, hizo que la infección entre los facultativos del Servicio de Urgencias –puerta de entrada de los pacientes– fuera, apenas anecdótica.

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