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Encerrados y sin luz para ocultarse del fugitivo armado

Se vivieron en Andorra momentos de tensión, mientras el Rambo de Requena recorría las calles con una escopeta. El dispositivo de seguridad fue rápido y funcionó

Zona en la que se detuvo al Rambo de Requena y se localizó el vehículo que robó.
Zona en la que se detuvo al Rambo de Requena y se localizó el vehículo que robó.
Jorge Escudero

Los vecinos de la villa minera revivieron una pesadilla que pensaron que jamás se repetiría tras el paso de Igor el Ruso por la localidad. Pasaron momentos de tensión y miedo encerrados en sus casas, con las luces apagadas y avisando a la Guardia Civil de todo lo que veían desde los balcones

El Rambo de Requena recorrió sus calles armado con una escopeta de cañones recortados y sembró el pánico, pero esta vez fue abatido con eficacia y rapidez. "Ha sido surrealista. Estábamos en la terraza del bar y, de pronto, han empezado a llegar agentes con metralletas. Nos han pedido que nos encerrásemos y apagásemos todas las luces. No habíamos oído nada pero el fugitivo había aparcado su coche aquí y se había ido corriendo", explicó todavía nerviosa Turia Serrano, propietaria de bar Chaques de Andorra. Su establecimiento está situado en la calle de Ramón y Cajal, a escasos metros de donde comenzó la huida a pie del Rambo de Requena. "Hemos hecho caso y a los vecinos que pasaban les acogíamos para que no anduvieran por las calles", detalló.

Y es que el alcalde de Andorra, Antonio Amador, visiblemente afectado, emitió un bando cuando supo que el delincuente había disparado a un agente en Muniesa para que todos los vecinos se encerraran en sus domicilios y cerraran todos los comercios y tiendas hasta que lo detuvieran. Era amigo de Iranzo y su hermano es Salomón Amador, a quien el detenido metió en el coche este lunes. "Gracias a José Luis Iranzo se ha aprendido en la provincia porque los despliegues esta vez han sido importantes y han permitido que todo haya acabado antes", añadió. Amador, con su reconocimiento al despliegue de la presente operación, lanzó una reflexión acerca de la agilidad en la información entre las administraciones hacia la población. "Lo peor que puede pasar es lamentar desgracias por no llegar a avisar a tiempo. Es preferible crear una alarma que luego quede en un susto", dijo.

"Es un día bastante doloroso y según sabíamos de quién se trataba, iban entrando la rabia y una impotencia muy grande porque esto demuestra, todavía más, que si este despliegue se hubiera hecho el 6 de diciembre de 2017, nuestro amigo José Luis estaría con nosotros y los dos guardias civiles, con sus familias", dijo Nacho Blasco. Es uno de los integrantes de la plataforma que mantiene vivo el espíritu ‘Siempre Iranzo’ y que sigue buscando respuestas. Concretamente, 87, las que han exigido en varias ocasiones en la Subdelegación del Gobierno en Teruel. "Parece que la democracia les da bastante igual, solo estamos pidiendo respuestas y tendremos que insistir al señor Morro preguntando sobre lo que se hizo, lo que no, y por qué hoy sí que se ha hecho. Es nuestro derecho como ciudadanos", concluyó.

En Muniesa también se vivieron momentos de pánico y recuerdo. Poco antes de las 15.30, el alcalde de Muniesa recibió la llamada del 112 que avisaba de la llegada de un helicóptero. En un primer momento pensó que se trataba de una persona mayor que había enfermado y había que evacuar pero al llamar al centro de salud para que estuvieran prevenidos del aterrizaje, ya vio que se trataba de otra cosa. "El médico ya no me atendió y enseguida llegó mi hija corriendo a decirme que había un guardia civil herido y que decían que había sido este individuo", explicó. El primer edil, que comparte nombre con José Luis Iranzo, el ganadero andorrano asesinado hace año y medio, empleó la palabra miedo para definir esos instantes. "Parece que la patrulla le dio el alto, disparó y salió corriendo a robar otro coche en el pueblo para huir", añadió. Llamó al puesto de la Guardia Civil donde le confirmaron los rumores. "Me dijo que emitiésemos un bando pidiendo al vecindario que no saliera de casa, y eso hicimos. Aunque sabíamos que había huido, hasta que no supimos que estaba detenido la gente estuvo enclaustrada", concluyó. Esta vez, el tiroteo de Muniesa sirvió para activar todas las alarmas y desplegar un dispositivo eficaz y rápido; algo que faltó en Albalate del Arzobispo el 5 de diciembre de 2017, cuando Igor el Ruso intentó matar a Manuel Marcuello y Manuel Andreu.

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