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pandemia

El sector jamonero de Teruel mantiene el tipo en plena epidemia de coronavirus, pero la venta envasada desplaza al pernil entero

La entrada de piezas en fresco se mantiene y las empresas del sector no contemplan aplicar ERTE.

Javier Gomez Prieto, gerente de Aire Sano en la Puebla de Valverde /2020-04-02/ Foto: Jorge Escudero [[[FOTOGRAFOS]]]
Javier Gomez Prieto, delante del secadero Aire Sano de La Puebla de Valverde
Jorge Escudero

El sector jamonero, el más emblemático de la industria turolense, mantiene el tipo a pesar de la crisis y conserva los puestos de trabajo y la producción. Los 35 secaderos de la provincia de Teruel, que ocupan a 2.000 personas, no contemplan expedientes de regulación de empleo, pero sufren una acelerada transformación para compensar el hundimiento del consumo de piezas enteras con el aumento de la venta de pernil envasado.

Los jamoneros experimentaron un notable incremento de la demanda en la primera semana de aplicación del estado de alarma por el coronavirus, pero quince días después el tirón se ha frenado y el consumo incluso ha caído por debajo de la normalidad. El sector mantiene el pulso en general, salvo los escasos secaderos centrados en el mercado hostelero, que está paralizado.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jamón de Teruel no tiene constancia de que ninguno de sus secaderos asociados planee aplicar expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). El presidente de este organismo, Ricardo Mosteo, señala como dato indicador de la estabilidad del sector que la entrada de jamones en fresco "no ha bajado" a pesar de la crisis. Mosteo aclara que las empresas que mejor soportan la situación son las que tienen sus mejores clientes en supermercados y grandes superficies, donde el consumo sigue alto, aunque no con la fuerza de los primeros días de la alarma.

Javier Gómez, gerente del secadero Aire Sano, de La Puebla de Valverde, indica que durante la primera semana de la alarma el incremento del consumo fue "exponencial", pero aquella fiebre consumidora ha conllevado la saturación de las despensas y también de los almacenes de los comercios, y ahora el mercado ha caído entre un 10% y un 15% respecto a lo habitual. Apunta también a un desplazamiento de los productos de gama más alta, como los de la Denominación de Origen, hacia el jamón serrano, las paletas y el lomo embuchado.

El mayor varapalo se lo han llevado las ventas de jamones enteros, que han sufrido "un frenazo espectacular". Cifra la caída de la demanda de este producto en el 50%, un desplome que se compensa con un incremento de las ventas de jamón fileteado y envasado. Señala que las charcuterías han sufrido un retroceso de ventas de hasta el 90%, porque el consumidor prefiere "hacer la compra de alimentos en un solo establecimiento, hacerla rápido y sin acercarse al mostrador". Achaca esta tendencia a la mayor comodidad, a la búsqueda de precios más baratos y a cierta prevención frente al contagio.

Aire Sano, con una producción anual de 350.000 piezas entre jamones y paletas y 62 empleos, no contempla ningún ERTE. "No me planteo reducir la entrada de materia prima mientras la producción siga saliendo", dice Gómez.

La venta a domicilio, una tabla de salvación en Bronchales

La empresa Jamones Bronchales se ha tenido que reconvertir a contrarreloj para evitar bajar la persiana ante el cierre de su principal clientela, la hostelería. El propietario, Francisco Nacher, lanzó una angustiosa llamada a través de las redes sociales ofreciendo la posibilidad de comprar dos lotes de productos de charcutería –con el jamón como protagonista– con reparto gratuito a domicilio y longaniza de regalo.

La respuesta ha sido tan abrumadora que Nacher descarta ya un cierre que creía inevitable y ha tenido que dedicar a tres de sus empleados a atender las llamadas de personas interesadas en recibir en sus casas los paquetes ofertados. Los ocho empleos del secadero están, de momento, a salvo. "No quería echarles, pero tampoco podía seguir adelante", recuerda el jamonero.

El propietario de Jamones Bronchales admite que está "desbordado" por las solicitudes de entrega. En dos días, ha sumado 250 encargos, el 50% de ellos de clientes de la provincia de Teruel, pero el resto de todo el país, incluidas algunas peticiones de Francia e Italia. La avalancha le asegura una salida a la producción, que hasta ahora dedicaba en un 87% a la hostelería.

Un operario de Jamones Bronchales carga la furgoneta para el reparto a domicilio.
Un operario de Jamones Bronchales carga la furgoneta para el reparto a domicilio.
Heraldo.es

El empresario se mostró "contentísimo" con la respuesta turolense, que acapara la mitad de los encargos. Ha contratado un servicio de reparto por todo el país que sale gratis al comprador, que puede optar entre un jamón de bodega y un lote de longaniza por 69 euros o un jamón de bodega, longaniza, un lomo embuchado y un queso por 95. Francisco Nacher se declara "muy agradecido" a una clientela que le ha salvado a través del escaparate de las redes sociales.

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