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Teruel

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Los comerciantes de Teruel apelan a los "caseros generosos" para paliar la crisis provocada por el coronavirus

El Centro Comercial Abierto lanza una campaña para sensibilizar a los arrendadores de locales comerciales para que rebajen sus alquileres.

Cartel de la campaña "Caseros generosos" lanzada por el Centro Comercial Abierto de Teruel.
Cartel de la campaña "Caseros generosos" lanzada por el Centro Comercial Abierto de Teruel.
Heraldo.es

El Centro Comercial Abierto (CCA) de Teruel, que aglutina a las tiendas y hosteleros del Centro Histórico, ha puesto en marcha la campaña "Caseros generosos" para apelar a la solidaridad de los arrendadores de locales con sus inquilinos comerciantes, que soportan un duro castigo económico por el cierre impuesto por el estado de alarma derivado del coronavirus. La iniciativa, que acaba de arrancar en las redes sociales, ya ha tenido la respuesta positiva de nueve propietarios que han anunciado rebajas o aplazamientos de los arrendamientos mientras dure la clausura de establecimientos. 

"Caseros generosos" pretende servir de ejemplo para otras poblaciones. El gerente del CCA, Rodolfo Pangua, explica que la iniciativa surgió de forma espontánea cuando los propietarios del local que ocupa una tienda de ropa ofrecieron a la inquilina una rebaja de dos tercios del precio del arrendamiento durante el parón impuesto por el coronavirus. Pangua resalta que en solo una tarde de actividad la campaña ha tenido una buena acogida. Señala que para remontar la crisis cuando pase la pandemia será necesario "reajustar" las condiciones contractuales, laborales y financieras del pequeño comercio y la hostelería, "los sectores más afectados por el estado de alarma".

Los descuentos propuestos por los propietarios oscilan entre descuentos de dos tercios del precio de alquileres hasta aplazamientos del pago "hasta cuando puedan" los comerciantes. 

Rodolfo Pangua se ha mostrado "emocionado" por las muestras de generosidad que ha destapado la campaña y anima a otras asociaciones de comerciantes a ponerla en marcha en sus ciudades. Recuerda que el impacto de la bajada de persianas por el coronavirus es un "golpe en la línea de flotación" del pequeño comercio y la hostelería, que soportan una época difícil por los coletazos de la crisis de 2008 y por la competencia de otros formatos comerciales, como la venta on-line.

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