Teruel
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Almogávares, las malas compañías de Diego

Los compañeros de armas del Amante de Teruel acampan a los pies de la Escalinata para mostrar sus armas, equipos y tácticas de guerra propias del siglo XIII.

Dos almogávares se entrenan para el combatea los pies de la Escalinata
Dos almogávares se entrenan para el combatea los pies de la Escalinata
Antonio García/Bykofoto

Diego de Marcilla, el progagonista masculino de Las Bodas de Isabel, llegará este sábado, día 22, a Teruel interpretado por Israel Bugeda y con una compañía de almogávares como escolta. Estos feroces guerreros al servicio del rey de Aragón que fueron claves para expansión de la Corona aragonesa pero que también sembraron el terror en el Imperio Bizantino al grio de "¡desperta ferro!" acampan durante las fiestas al pie de la Escalinata mudéjar. El público interesado en conocer su armamento, sus indumentarias y sus costumbres puede informarse de primera mano en el Jardín de los Botánicos.

El campamento almógavar, uno de los escenarios recreacionistas de las fiestas, incluye una veintena de tiendas de campaña en las que se alojan el centenar de hombres y mujeres que representan a la aguerrida hueste aragonesa. Al grupo de almogávares turolenses, pioneros en la recreación de este contingente medieval, se suman durante Las Bodas varias decenas de recreacionistas de la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Aragón y Cataluña.

Don Pedro de Azagra e Isabel de Segura han celebrado su boda a los pies de la catedral este viernes por la mañana.

Francisco Oliver, presidente de los Almogávares de Teruel explica que, por el contexto histórico, Diego de Marcilla pudo elegir esta compañía militar en el siglo XIII para buscar las riquezas que le permitieran casarse con su amada Isabel de Segura. Oliver reconoce que ningún documento vincula directamente al desdichado Marcilla con los almogávares, pero considera probable esa relación.

Dentro de la escenificación de la leyenda de los Amantes, Diego de Marcilla se presentará este sábado por la tarde en la puerta de la Andaquilla como capitán de almogávares que regresa en busca del cumplimiento de la promesa de amor de Isabel de Segura. Le acompañarán Francisco Oliver y sus tropas, además de otras compañías procedentes de Valencia, Zaragoza y Almansa (Albacete). Arroparán a su líder con griterío y exhibiendo su rústico armamento, ese que se puede ver en el campamento de la Escalinata. Grandes hachas y toscas espadas se combinan con herramientas agrícolas adaptadas para el combate, un hecho que remite al origen campesino de muchos de los alistados.

Francisco Oliver, un enamorado de la historia medieval aragonesa, es, además, el autor del guion de la nueva escena incorporada a Las Bodas con motivo de la llegada de Diego a la ciudad. Marian Pueo, directora teatral de la escenificación, no quiere desvelar los detalles del argumento pero adelanta que el añadido refleja el enfrentamiento entre el Amante y un amigo que partió con él de la ciudad y que ahora le traiciona. Además, sin salir de la plaza del Seminario, Diego se enterará de que su amada Isabel de Segura se acaba de casar. Dos malas noticias que avanzan hacia el desenlace trágico de la obra.

Los almogávares velarán el cadáver de Diego tras su muerte por amor este sábado e interpretan a las 11.30 de hoy el ‘Romance de la Doncella Guerrera’, que narra la partida de una joven con el ejércido del rey de Aragón para suplir a su anciano padre, un relato que coincide soprendentemente con la cinematográfica ‘Mulan’, aunque esta ambientada en China. Francisco Oliver lo tiene claro: "Hollywood nos ha copiado".

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