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La Fiscalía investiga la muerte del poni atacado por una jauría en Olba

El Ministerio Público abre diligencias para analizar si hay responsabilidades por parte de los dueños de la rehala de perros.

‘Mito’, junto a su dueño, tras el ataque de los perros. El equino murió este lunes de madrugada.
‘Mito’, junto a su dueño, tras el ataque de los perros. El equino murió este lunes de madrugada.
Heraldo

El ataque por una jauría de perros que sufrió un poni en una calle de Olba el pasado 21 de diciembre ha acabado en los juzgados. El pequeño equino falleció en la madrugada de este lunes a causa de las graves heridas que le produjeron los mordiscos de la treintena de canes que formaban la rehala y que escaparon al control de sus dueños. Ante estos hechos, la Fiscalía de Teruel ha decidido abrir una investigación por si pudieran derivarse responsabilidades penales por todo lo ocurrido.

Fuentes de la Fiscalía señalan que, con independencia de las presuntas infracciones de carácter administrativo que podrían haberse cometido, los hechos pudieran constituir un delito de maltrato animal. Desde el Ministerio Público destacan, además, que un manejo incorrecto de una jauría de perros puede suponer un peligro para las personas de una población.

La investigación tratará de esclarecer si las medidas de seguridad aplicadas por los dueños de los perros durante la cacería que se había organizado fueron las correctas o si, por el contrario, hubo una omisión de las mismas que derivó en el ataque de la jauría al poni. "Lo importante ahora es reunir toda la información y luego ver si hay algún tipo de responsabilidad por parte de los dueños de la rehala", puntualizaron desde la Fiscalía de Teruel.

"Tenemos miedo"

El suceso ocurrió dentro del casco urbano de Olba, concretamente, en una calle del barrio de Los Villanueva, y ha generado una gran preocupación y malestar entre los vecinos. Una mujer afirmó este lunes que, desde que se abrió la veda de caza de esta temporada, "no salimos de casa tranquilos, porque los perros están sueltos por los caminos públicos y los senderos, a pesar de que muchos turistas y vecinos, entre ellos algunos niños, caminamos por allí". La misma fuente subrayó que "la ley dice que los perros deben ir atados y vigilados y deben responder a una orden verbal". "Tenemos miedo", agregó la mujer.

Esta vecina calificó de "dantesco" lo sucedido con el poni. Según relató, los perros saltaron la valla que rodeaba el jardín de la casa donde estaba el equino y comenzaron a morderle por todo el cuerpo lo que llevó, a su vez, a que el pequeño caballo saltara igualmente el cercado para huír.

Los dueños del poni, una pareja joven, intentaron por todos los medios liberar al equino del ataque canino, pero a duras penas lo consiguieron. En su esfuerzo, de hecho, uno de ellos se hizo un esguince. Según la misma fuente vecinal, los propietarios de la rehala tardaron "diez minutos" en aparecer en la calle donde se estaba produciendo el ataque de los perros.

Ola de solidaridad

El suceso ha desencadenado una ola de solidaridad con los dueños de ‘Mito’ –como se llamaba el poni–, que este lunes se encontraban todavía en estado de ‘shock’ por lo sucedido, según resaltaron varias fuentes. Vecinos de Olba han difundido en las redes sociales un dibujo del caballo con la leyenda "Todos somos Mito" y tienen previsto enviar un escrito al Ayuntamiento de la localidad para mostrar su repulsa por lo ocurrido.

"Estamos arropando como podemos a los propietarios del caballo", explica otra vecina que, igualmente, expresa su temor a que pueda volver a producirse un ataque de una jauría.

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