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Teruel

El hospital de Alcañiz innova en reconstrucción mamaria utilizando técnicas de pigmentación

El tratamiento permite aportar un aspecto muy real al pecho tras la operación. El proceso resta secuelas psíquicas a las pacientes mastectomizadas.

La enfermera Silvia Blasco y el cirujano Fernando Martínez, impulsores de la aplicación de la técnica.
La enfermera Silvia Blasco y el cirujano Fernando Martínez, impulsores de la aplicación de la técnica.
L. Castel

El hospital Comarcal de Alcañiz es pionero en Aragón en la utilización de técnicas de micropigmentación para completar el proceso de reconstrucción mamaria en pacientes operadas tras haber sufrido un proceso oncológico. Se trata del único centro sanitario público de la Comunidad Autónoma que devuelve a la mama un aspecto muy parecido al real al conseguir realzar el pezón y la areola mediante sombras y puntos de luz.

El tratamiento mediante micropigmentación de la piel es muy importante porque al trastorno que supone padecer este tipo de cáncer se le une la secuela física que en muchos casos acompaña a esta patología: la extirpación del pecho.

Además, tal y como destacan los impulsores de la implantación de esta técnica en el centro hospitalario bajoaragonés, el jefe del Servicio de Cirugía del hospital de Alcañiz, Fernando Martínez, y la enfermera de la Unidad, Silvia Blasco, este proceso va más allá de la cuestión estética. Supone, de hecho, poner el broche final al cáncer y mejorar psicológicamente.

"Nos encargamos del tratamiento oncológico, de curar la enfermedad, pero también de que su repercusión psíquica sea menor, devolviendo a la mama un aspecto muy aceptable estéticamente", señala Martínez. "Conseguimos –prosigue– que esa mujer que se ha llevado un gran disgusto por padecer cáncer no sufra también las secuelas psíquicas por haberle sido operada la mama".

El del hospital de Alcañiz es un programa pionero muy importante para la recuperación física y psicológica de las pacientes, pero que también pone de relevancia que en el medio rural aragonés, con muchas dificultades para atraer médicos especialistas, también se innova en medicina.

"Estamos orgullosos"

"Muchas veces, parece que en sanidad todo se haga en Zaragoza, cuando Teruel y Alcañiz existen, y ahora más. Estamos muy orgullosos de poder aplicar este tratamiento y para nosotros es una gran satisfacción decir a una mujer que acaba de enterarse de que tiene cáncer de mama que no solo la vamos a curar sino que todo el tratamiento se va a realizar en su hospital de referencia", subraya Fernando Martínez.

El jefe de Cirugía apunta que, una vez terminado el proceso de reconstrucción, la morfología de la mama es muy similar a la que existía antes de la operación. El índice de superación del cáncer de mama a los cinco años es del 90%.

En el hospital de Alcañiz se trata de principio a fin todo el proceso del cáncer de mama. Desde la primera visita, a las biopsias y pruebas complementarias, quimioterapia o radioterapia; y la cirugía cuando esta es necesaria. Desde 2004, no solo realizan un tratamiento oncológico, sino también reconstructivo del pecho. Cuando llevan a cabo una mastectomía –extirpar la mama entera– en esa misma operación se devuelve la forma original al pecho utilizando técnicas de cirugía oncoplástica apoyadas por la colocación de prótesis o implantes.

Al llevar a cabo estas mastectomías, la mama se queda sin la areola y el pezón, por lo que desde hace un año en el Servicio de Cirugía también se encargan del último paso para devolver al pecho un aspecto muy aceptable estéticamente. Ya han ayudado a una docena de mujeres mediante la micropigmentación del complejo areola-pezón. Se realiza cuando se considera que la paciente está preparada físicamente y ya ha pasado el tiempo suficiente desde la cirugía o los procesos adyacentes, como la quimioterapia o la radioterapia.

El modelo de A Coruña

De la micropigmentación se encarga la enfermera Blasco, quien se ha formado para esta tarea. Primero, junto a su pionera en España, Carmen Cereijo, supervisora de la Unidad de Mama del hospital Abente y Lago de A Coruña; y después con la Asociación de Micropigmentación Estética, Paramédica y Oncológica, a través de la cual consiguió la acreditación de técnico especialista en micropigmentación con máster en la creación del complejo areola-pezón.

Blasco incide en la importancia del tratamiento para la mejora psicológica de las pacientes. «No es solo estética, supone ayudar a superar un proceso muy largo en el que hay muchos factores implicados y en el que en este hospital pesa la calidad humana y profesional de todo el personal», apunta la enfermera del Servicio de Cirugía.

Un tratamiento del que destacan, tanto Martínez como Blasco, que no se habría podido llevar a cabo sin el apoyo de la dirección del hospital, ya que supone un gasto añadido. Primero, por la compra de los implantes para la reconstrucción de la mama y después, por la adquisición de la máquina y los pigmentos.

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