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Teruel

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El guardia civil de Albarracín defiende que no superó el límite penal de alcohol

El juicio contra el mando de la Benemérita quedó este martes visto para sentencia. El fiscal le acusa de delito contra la seguridad vial

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El teniente del puesto de la Guardia Civil de Albarracín, al inicio del juicio, el pasado 19 de noviembre.
Antonio García/Bykofoto

El teniente del puesto de la Guardia Civil de Albarracín, que arrojó una tasa de alcohol superior al límite penal de 0,60 miligramos por litro de aire espirado tras sufrir un accidente de tráfico en su día libre, alegó este martes en el juicio que, si se aplica el preceptivo factor de corrección del resultado del etilómetro –un 7,5% menos– su nivel de alcohol se queda en 0,56, es decir, por debajo de dicho límite penal. El mando de la Benemérita reiteró, además, que su coche se salió de la vía y dio vueltas de campana debido a la irrupción de un ciervo en la calzada. Su abogado, Jesús Martín, expuso también que entre la documentación del etilómetro faltaba una certificación, si bien esta fue aportada después mediante un oficio.

En el juicio, que quedó visto para sentencia, testificaron agentes que realizaron la prueba de alcoholemia al ahora acusado y elaboraron el atestado. Todos ellos cuestionaron que un animal se cruzara en la carretera, pues el coche no dejó huellas de neumático en el asfalto que hablasen de una posible maniobra brusca. El vehículo se salió de la vía en una curva, causando daños en la carretera por algo más de mil euros.

Uno de los agentes que realizó al procesado la prueba de alcoholemia explicó que el etilómetro de aproximación –primer cribado– arrojó una tasa de 0,70 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, si bien una segunda prueba, practicada con un aparato de precisión, indicó un nivel de 0,62 y poco después 0,64. El mismo testigo dijo haber apreciado en el teniente de la Guardia Civil un fuerte olor a alcohol, desorientación y titubeo al hablar. Otro de los guardias civiles que acudió al lugar añadió a esos signos externos cansancio y somnolencia.

El fiscal pide que el acusado sea condenado a una multa de 2.160 euros y a la privación del carné de conducir durante 15 meses por un delito contra la seguridad vial, mientras la defensa pide la absolución.

El juicio se inició el pasado 19 de noviembre, pero tuvo que ser suspendido al no comparecer la patrulla de agentes que practicó al acusado la prueba de alcoholemia. La vista oral se reanudó este martes quedando ya vista para sentencia.

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