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Un Miura embolado, el plato fuerte de las fiestas de La Iglesuela del Cid

Los festejos taurinos son el pilar fundamental de los festejos en honor de la Virgen del Cid, que han empezado este martes.

La plaza de La Iglesuela del Cid, en el chupinazo.
La plaza de La Iglesuela del Cid, en el chupinazo.
Heraldo.es

El chupinazo en la plaza de la Iglesia ha marcado este martes el inicio por todo lo alto de las fiestas patronales de La Iglesuela del Cid, que se prolongarán hasta el domingo 8 de septiembre. El día grande de los festejos será, precisamente, el último, dedicado a la patrona, la Virgen del Cid.

Tras el chupinazo, se procedió a la recogida de la reina y las damas de las fiestas en un recorrido amenizado por la rondalla de La Iglesuela. A continuación, tuvo lugar un ‘Homenaje a la mujer iglesuelana’ y, para terminar, baile en la plaza.

El pilar fundamental de las fiestas lo constituyen los actos taurinos, un abanico de festejos que incluye encierros, toros embolados, desencajonadas y suelta de vaquillas. Pero tampoco hay que perder de vista la cena popular del día 5 con judías de Casa Amada.

El plato fuerte del programa taurino será el toro Listonero, de la prestigiosa ganadería de Miura, que estará presente por partida doble. El día 7 a las 18.30 se celebrará la desencajonada del astado y, a las 23.30, se procederá al embolado del animal por la cuadrilla de emboladores Grupo A. Previamente, a las 20.00, el equipo Grupo B embolará el toro Librado, de la ganadería Saltillo.

Listonero, el toro de la prestigiosa ganadería Miura que se embolará en las fiestas de La Iglesuela.
Listonero, el toro de la prestigiosa ganadería Miura que se embolará en las fiestas de La Iglesuela.
Heraldo.es

Pero el día con más peso de la tradición se queda para el final. El domingo 8, los vecinos saldrán en procesión desde el pueblo a la ermita de la Virgen del Cid, donde a las 13.30 se celebrará una misa. A continuación, los romeros se dispersarán por el entorno para pasar la jornada.

Una vecina ha explicado que «las familias pasan el día por la ermita y allí preparan sus comidas». Para amenizar la tarde se celebrarán competiciones de deportes tradicionales aragoneses. La jornada terminará con una procesión de vuelta al pueblo. Después de la traca y el castillo de fuegos artificiales, todavía quedará rematar la noche en la discomóvil.

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