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Miles de personas viajan al medievo en Rubielos de Mora

El Capítulo Templario de este fin de semana medieval se celebró por primera vez
en la ermita de San Antonio.

El fin de semana medieval de Rubielos de Mora llega a su trigésima segunda edición. Entre las novedades de esta vuelta al medievo turolense destaca la Asociación ‘La Soga’ con su singular jaima en la zona de El Pano. La localidad ha recuperado el aspecto que tenía hace más de seis siglos, cuando Pedro IV otorgó a Rubielos el título de Villa. Esta recreación ha atraído como en ediciones pasadas a unas 15.000 personas.

Música, baile, recreaciones de episodios históricos, visitas guiadas, mercadillo de lo más variado y el tradicional toro jubillo de medianoche conforman la esencia de este fin de semana, que se celebra en la calle y sin descanso.

Este sábado se ha celebrado una de las jornadas más especiales para Rubielos. El día comenzó temprano con el pasacalles por el mercado medieval a cargo de ‘Esfuriatronadas folk’, un grupo turolense de este tipo de música y defensor de las tradiciones y de las canciones de raíz.

Este día ha coincidido también con uno de los actos más centrales del fin de semana, el Capítulo Templario, que por primera vez se ha celebrado en la ermita de San Antonio. Las obras en la fachada de la Iglesia de Santa María la Mayor han impedido que el acto se desarrollara en el escenario de siempre, pero tal y como ha explicado el alcalde la localidad, Ángel Gracia, el nuevo espacio ha cubierto "todas las expectativas y ha sido muy acogedor". La solemne ceremonia de iniciación de los Caballeros Templarios de Rubielos de Mora ha terminado con el nombramiento del Templario de Honor. Este año el prestigioso título ha sido otorgado a Miguel Ángel Benedicto Solsona, el reconocido periodista y Secretario General del Movimiento Europeo en España, que desciende de Rubielos.

Toro jubillo

El fin de semana medieval de Rubielos de Mora nació hace 32 años con la recuperación del toro jubillo. Este tradicional acto corresponde a cómo celebraban en el pasado el actual toro embolado. Antiguamente las bolas del yuguete–yugo de hierro que se asienta entre los cuernos del toro– se elaboraban con cáñamo, resina de pino y esencia de trementina. Para evitar posibles quemaduras por el goteo de los productos, la cabeza y el lomo del animal se untaban con arcilla.

La celebración de este toro de fuego se ha llevado a cabo este viernes y sábado por la noche. Durante su recorrido, el alumbrado eléctrico se ha sustituido por tederos de fuego (portadores de pequeñas antorchas) diseminados por los balcones.

La clausura del mercado medieval y del fin de semana de recreación se llevará a cabo este domingo, día en el que se podrá disfrutar del nombramiento de caballeros y damas y hasta de un concierto de música celta.

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