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Teruel

asesinato machista en andorra

El menor asesinado en Andorra recibió varios hachazos al intentar salvar a su madre

La autopsia confirma que el chico de 15 años sufrió cortes defensivos en los brazos al hacer frente a su padre. La mujer y su hijo se fueron de casa el día anterior al crimen, pero el asesino lo convenció para que volvieran.

La Guardia Civil regresó ayer a la vivienda de Andorra (Teruel) donde ocurrieron los hechos.
La Guardia Civil regresó ayer a la vivienda de Andorra (Teruel) donde ocurrieron los hechos.
Jorge Escudero

Un hacha de cocina. Esa fue el arma que Mustafá Banana, de 41 años, utilizó el miércoles para acabar con la vida de su hijo Ismael, de 15 años, y herir de extrema gravedad en la cabeza a su esposa, Gema, de 39, en el domicilio familiar de Andorra. Según ha podido sabe HERALDO, la autopsia practicada al cadáver del menor ha confirmado que su cuerpo presentaba numerosas heridas de arma blanca: las más graves fueron causadas por el hacha, pero tenía también cortes provocados por un cuchillo. El chico presentaba distintas lesiones defensivas en los brazos, lo que apuntalaría la tesis de los investigadores de la Guardia Civil de que este se interpuso entre su padre y su madre para impedir que la matara. Gracias a su valiente reacción, el adolescente consiguió su propósito, pero lo pagó con su vida.

La contundencia del arma hizo que Ismael sufriera lesiones mortales de necesidad. De hecho, parece que su fallecimiento se produjo prácticamente en el acto. El asesino debió pensar que también había matado a su esposa, porque tras atacar a su familia se arrojó al vacío desde un balcón de la vivienda, ubicada en un cuarto piso de la calle de Estercuel. El hombre fue trasladado todavía con vida al hospital de Alcañiz, donde poco después los médicos certificaron su muerte. A su mujer, Gema, se la trasladó en helicóptero al Hospital Miguel Servet de Zaragoza, donde el jueves por la noche luchaba por sobrevivir.

No hubo ninguna denuncia previa, pero el salvaje crimen de Andorra empezó a fraguarse, al menos, un día antes. La delegada del Gobierno en Aragón, Carmen Sánchez, explicó ayer que la víspera del terrible suceso, la pareja había tenido una fuerte discusión que hizo que la madre y el joven Ismael abandonaran el domicilio familiar. Pero ambos regresaron a casa al día siguiente, produciéndose el trágico desenlace.

Según fuentes cercanas a la investigación, al marcharse de casa el martes, madre e hijo se refugiaron en la vivienda de los padres de ella, que también residen en Andorra. Pero Mustafá Banana no se quedó parado y acudió al domicilio de sus suegros para exigir a su esposa, Gema, que volviera con él, algo que en un principio no logró, pues la mujer ni siquiera le abrió la puerta. Las mismas fuentes indicaron que esa noche el hombre siguió «molestando» alrededor de la citada vivienda.

Malherida en el rellano

Al parecer, fue el miércoles por la mañana cuando Mustafá Banana logró hablar por teléfono con su pareja «de forma muy suave» y convencerla para que volviera a casa, si bien se desconoce el propósito con el que Gema y su hijo regresaron al domicilio familiar. Por la tarde, un vecino del bloque en el que vivían escuchó voces y gritos y al asomarse a la ventana vio caer al hombre al vacío desde el cuarto piso. Inmediatamente salió a las escaleras y al subir a la planta superior se encontró a Gema tendida en el suelo  ensangrentada. Fue este vecino quien avisó a los servicios sanitarios de emergencia.

Todo apunta a que, en medio de la agresión, el adolescente se enfrentó al padre en defensa de su madre, lo que permitió a esta salir del piso en un intento desesperado de pedir de ayuda

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