Teruel

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La variante de Alcorisa estará en obras antes de que acabe el año tras cuatro décadas de espera

El nuevo trazado estará listo a mediados de 2022 y evitará que 3.261 vehículos crucen la localidad turolense. Su coste se reduce a 32,1 millones de euros, un 18% menos, gracias a la oferta de la contratista andaluza Azvi

La N-211 discurre entre aceras de menos de un metro de anchura por el casco urbano de Alcorisa.
La N-211 discurre entre aceras de menos de un metro de anchura por el casco urbano de Alcorisa.
La Comarca

La variante de la  N-211 a su paso por Alcorisa estará al fin en obras antes de acabe el año con la previsión oficial de que entre en servicio en el verano de 2022 si no hay nuevos contratiempos. Los vecinos de la localidad turolense llevan esperando casi cuatro décadas a que se construya el nuevo trazado y se desvíe el tráfico diario de 3.261 vehículos que ahora circulan por el casco urbano a lo largo de 2,5 kilómetros.

El Ministerio de Fomento ya ha comunicado a la contratista andaluza Azvi que es la "preadjudicataria" tras haberse valorado las 26 ofertas presentadas por las principales empresas constructoras del país. La contratación se hará efectiva después del verano, lo que permitirá que la empresa, que tuvo en su día delegación en Aragón, pueda iniciar los trabajos previos a lo largo del otoño.

La compañía Azvi mantiene el plazo de construcción fijado en el concurso, 30 meses, pero como el resto de licitadores planteó una rebaja en el precio. En su caso, presentó la quinta oferta más económica, lo que unido a su propuesta técnica, le llevó a ser la más valorada: la obra ascenderá a 32,1 millones de euros, un 18% menos del coste fijado en el pliego de condiciones.

La prórroga presupuestaria impide adjudicar infraestructuras, pero como este proyecto cuenta con una partida de un millón de euros no hay ningún problema para seguir adelante. En el expediente se fija la distribución anual de la inversión y, como en el resto de obras públicas, el grueso del desembolso se efectuará al final, cuando los trabajos estén lanzados. Así, este año está previsto gastar 1 millón, cifra que se incrementará a 7 en 2020 y que se disparará en 2021 y 2022, con 15 y 16,2 millones, respectivamente.

Expropiaciones de terrenos

Las expropiaciones de los suelos necesarios para la variante, de casi siete kilómetros de longitud, requerirá un desembolso adicional estimado en 538.592 euros. El procedimiento ha empezado ahora y no se espera que haya problemas porque se ha declarado de utilidad pública y urgente necesidad.

El trazado de la N-211, de calzada única y doble sentido de circulación, incluye dos nuevos enlaces completos y un semienlace. Además, el proyecto prevé 13 estructuras, de las que tres son pasos superiores, siete pasos inferiores y tres viaductos. Con la adjudicación e inicio de las obras acabará el particular víacrucis para los vecinos de la localidad turolense de Alcorisa, dado que el visto bueno para proyectar la variante se remonta a mayo de 1983.

El contrato para la redacción del estudio informativo de esta esperada infraestructura viaria se demoró hasta junio de 1997 y la solución elegida, que desvía la carretera nacional por el norte de la localidad, se remitió al Ministerio de Medio Ambiente para someterla a impacto ambiental en 2004. Y otros tres años hicieron falta para lograr su aprobación definitiva. Su prolija tramitación hizo que hasta finales de 2009 no se adjudicara la redacción del proyecto, pero aún hubo que esperar hasta finales del año pasado para que la licitación de las obras tuviera el visto bueno definitivo. Entretanto, los alcorisanos tenían que ver año tras año desde 2005 cómo la partida para su ansiada variante se incluía en los Presupuestos General del Estado sin que nunca se tradujera en la llegada de máquinas a su localidad.

La situación ha cambiado ahora, dado que el propio director general de Carreteras, Javier Herrero, admite en la orden de inicio para la contratación de la variante que supone una solución de un "problema de seguridad y de funcionalidad". En este sentido, se incide en que la N-211 discurre por el casco urbano a lo largo de 2,5 kilómetros, «con condiciones geométricas muy estrictas, tanto en planta como en sección, con una anchura entre aceras inferior a seis metros en buena parte de su longitud, y con aceras interiores a un metro».

Además, el director general de Carreteras reconoce que padece un «tráfico importante de camiones». Según los últimos datos oficiales de aforo, de 2017, el 13% de los vehículos que cruzan la localidad son pesados. La puesta en servicio de la variante supondrá asimismo una mejora para Alcorisa porque disminuirá la contaminación acústica y atmosférica.

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