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El bus que sustituye al tren Zaragoza-Valencia recorre 40 kilómetros más por una confusión del conductor

La empresa contratada por Renfe para cubrir el servicio cuenta con conductores de fuera de la Comunidad que no conocen el territorio. Desde la compañía aseguran que se trata de “un problema puntual” y que están tratando de solucionarlos.

Pasando por Barracas a las 15.23. El tren debía haber llegado a Sagunto a las 15.25.
Pasando por Barracas a las 15.23. El tren debía haber llegado a Sagunto a las 15.25.
HA

Alrededor de 40 kilómetros de más hicimos -esta redactora escribe esta vez en primera persona- los pasajeros del autobús, que salió a las 10.50 de la capital aragonesa, y que sustituye al tren durante el corte, por obras de rehabilitación (hasta el 4 de octubre), de la línea que conecta Zaragoza con Valencia. El conductor del autobús, como ya le pasase en los primeros días del corte de la vía a sus compañeros, no encontró la estación de Mora de Rubielos. Ya que esta se encuentra alejada de la población turolense de mismo nombre, concretamente a unos 18 kilómetros.

Era su primer día en esta ruta, que recoge y deja a los pasajeros en las paradas del tren con el objetivo de trastocar lo menos posible al usuario, pero al ser el conductor de fuera de la Comunidad aragonesa y haber recibido, según su propio testimonio, tan solo una hoja con el nombre de las paradas y las horas le ha sido imposible hallar esta estación a la primera. “Con el resto de paradas no he tenido ningún problema para encontrarlas, pero en esta ocasión he ido a la población pensando que allí estaría la estación de tren”, explica a HERALDO.

Tras la parada de la población turolense de Sarrión, el conductor se dirigió por la N-234 a la estación, que tendría que haber hallado en aproximadamente 10 minutos, según marca el horario de Renfe, pero continuó por la A-228 hasta llegar a la localidad de Mora de Rubielos, a unos 20 minutos. Allí tuvo que preguntar a la Guardia Civil que le indicaron que debía volver por la misma carretera. Así lo hizo, poniendo esta vez el GPS. Deshizo el camino, entró a la A-23, cogió la salida de Sarrión, la N-234 y en vez de continuar por esta se metió en la carretera TE-612, una vía muy estrecha. En esta ocasión, había sido culpa de Google Maps y es que, como se puede ver en la imagen (rectángulo azul), el navegador marca la estación en un lugar que no corresponde. Decidió parar, en medio de la vía, al lado de una curva, y llamar para que pudiesen ayudarlo, pues ningún pasajero sabía cómo llegar hasta la parada. Así consiguió llegar a la parada, media hora después.

El error en Google Maps.
El error en Google Maps.
Google maps

Con humor y resignación nos tomamos los aproximadamente 35 pasajeros que íbamos en el autobús, la mayoría con destino Sagunto, pues es la única forma que zaragozanos y turolenses tienen para ir a esta población de Valencia, dado que la línea de autobús no conecta con esta localidad, que sirve también como nexo de unión con la ciudad de Castellón a través del cercanías. “Nosotros si hubiésemos ido a Valencia no habríamos elegido esta opción, habríamos escogido el autobús de la línea regular, ya que no solo es más rápido y no ocurren estos problemas, sino que además es más barato”, explica una pasajera que viajaba con sus padres.

“La próxima vez, en coche, en como mucho una hora y media estás en Valencia”, se oía decir en el autobús a una madre que viajaba con sus hijos desde Teruel. Y es que a este trayecto que cuesta casi cinco horas desde Zaragoza y casi dos desde Teruel se le sumaron unos 45 minutos de retraso. Un retraso, que como explican desde Renfe, “no se indemnizará”, como sí se hace con el tren cuando sobrepasan los 30 minutos, puesto que “el compromiso de puntualidad queda anulado cuando el trayecto no se hace en tren”. Eso sí, los pasajeros que continuaban hasta Cartagena (el tren une de forma directa sin trasbordos Zaragoza con la localidad murciana) al menos no se quedarían en tierra debido al retraso, pues como especificó el personal,

"Se trata de un problema puntual"

Desde la compañía ferroviaria añaden que “se trata de un problema puntual”. “Los primeros días ocurría con asiduidad, pero hemos hecho que los conductores vayan acompañados, durante sus primeros viajes, por personal que conoce la ruta por carretera para solucionar esta deficiencia y lo ocurrido es algo puntual”.

Algo de lo que no están tan seguros algunos: “Se ha contratado a una empresa de fuera, una empresa gallega, la mayoría de los conductores son gallegos y esto volverá a pasar”, asegura uno de los interventores que cubre la línea.

"¿Puedo ir al baño?"

A estos problemas se suman otros muchos. Confusión en las estaciones –muchas de ellas no cuentan con personal- por parte de los pasajeros que no saben cómo funciona el servicio; las mascotas ya no pueden ir con los dueños, sino que deben ir en el maletero del autobús, aunque sus amos deben pagar por ellos como si viajasen el tren a su lado; no se permiten bicicletas, un servicio muy utilizado en esta época estival; y el autobús no cuenta con un baño que puedan utilizar los pasajeros. Por eso, no es de extrañar que la pregunta más frecuente en este autobús sea: “¿Puedo ir al baño en la siguiente parada?”. A lo que amablemente el personal de Renfe encuentra una solución, teniendo que tener en cuenta quien sale y quien entra para no dejarse a nadie por el camino.

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