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Teruel

aragón, pueblo a pueblo

El Castellar se aleja de lo anodino con una mirada cómplice a los ‘dinos’

La localidad, con la asesoría de Dinópolis, ha diseñado varias ofertas de visita pedagógica y lúdica a la huella de los saurios en el entorno, que han alimentado al sector turístico.

Paleontológicamente hablando, El Castellar es una especie de Jauja. La huella es rotunda y múltiple: el municipio atesora más de 60 yacimientos de icnitas y huesos de dinosaurio, cuatro de ellos declarados como Bienes de Interés Cultural, categorización en la que también se encuadran cinco paños de pinturas rupestres. Hay restos de un poblado íbero junto al monte del Chaparral, y un castillo parcialmente reconstruido que ahora es una vivienda privada. La localidad ha apostado por los dinosaurios como imán turístico, y se ha consagrado a la tarea con devoción. Los frutos están llegando; lo notan en el hotel rural Curia, en las cinco casas rurales y en el bar-restaurante de la plaza mayor.

María José López Ossa lleva el bar y restaurante desde hace casi tres años, y es natural de El Castellar. "Ya lo tuve antes; es más, mis padres también lo llevaron durante 12 años. La decisión de volver vino por las circunstancias: estaba trabajando en una empresa, pero la cosas no iban del todo bien y como hacía falta alguien que asumiera aquí la gestión del bar, me animé, y no me arrepiento. Yo me vine con 16 años de Barcelona al pueblo, y recuerdo que al llegar pensé ‘¿dónde me he metido?’ Ahora, 35 años después de aquello, no volvería a Barcelona ni loca; y a Teruel, a comprar y punto".

María José explica que "los que más nos visitan son los valencianos y castellonenses, por proximidad y tradición, pero la verdad es que ya llega gente de todas partes, hasta de China o Estados Unidos. La idea del Dinopaseo ha ayudado mucho a eso".

Dinosaurios al poder

El Dinopaseo lleva activo cuatro años. El ayuntamiento de Modesto Pérez abrazó con entusiasmo la idea de un recorrido por el pueblo que diera realce al bagaje paleontológico local; una actuación que planificó y dirigió la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, que trabaja en el municipio desde hace más de una década. El paseo tiene 10 paradas a lo largo de un kilómetro, y recorre las calles de El Castellar, amén de algún enclave en las afueras. En cada parada hay fósiles y reproducciones de huellas de dinosaurios halladas en la zona. Además, en el arranque del camino se reproduce un dinosaurio carnívoro de siete metros de longitud, un ‘ayosaurus’ que vivió en la zona hace 150 millones de años. También se incluye un mural de 150 metros cuadrados que recrea un paisaje con dinosaurios, una escultura metálica de tres metros de altura de una huella y todas las explicaciones pertinentes de cada parada.

En 2016, como la gente quería ver las huellas originales además de las reproducciones, se habilitó para la visita un yacimiento de icnitas de dinosaurio. En 2018, siempre con apoyo de los fondos FITE, se abrió la Ruta del Dinosaurio por las afueras, 2 kilómetros y 300 metros, que concluye con un espacio de huesos originales de dinosaurios. En el bar y el hotel hay folleto explicativo de todas estas iniciativas, para quien quiera seguirlas por su cuenta. Este año, además, volverá el curso de paleontología de la Universidad de Verano de Teruel, que también visita yacimientos y museos en Ababuj y Galve.

El Castellar acumula más preseas en su arca de tesoros naturales. Pertenece a dos redes de Natura 2000, y es reserva fluvial del Mijares. El debe, sin embargo, viene por el lado de la comunicación viaria: el acceso desde Cabra de Mora es una carretera comarcal de siete kilómetros en pésimo estado, un problema por cuya mejora se pelea en el pueblo desde hace mucho tiempo con siete kilómetros muy malos. En la salida a Cedrillas, eso sí, no hay problema.

Las festividades locales van siempre acompañadas de baile y vacas, según palabras textuales de vecinos sentados en la terraza del bar local. El 1 de mayo se celebra la romería a la ermita de la Virgen del Pilar, en la que el Ayuntamiento agasaja a los romeros con pastas y licores. En agosto tocan las patronales. También hay hogueras de San Antón en enero, con una cena de hermandad a las que este último invierno se sumaron huéspedes del hotel Curia y las casas rurales.

Bien avenidos

María José y la familia responsable del Hotel Curia son ya uña y carne, una muestra del fenómeno que ambos describen; la buena integración de los últimos vecinos llegados al pueblo con la intención de sentar sus reales en él. "Hemos tenido suerte –explica María José– porque en todos los casos se cuenta con buena gente, que aporta. Lo mismo pasa con aquellos que se han hecho casa y vienen los fines de semana y mucha suerte con los nuevos vecinos porque tienen mucho cariño al pueblo".El valenciano Chimo, por alusiones, resume el tema en una frase, no sin antes bromear un poco. "Elegí el sitio más chungo del mapa... no, en serio, estoy tan a gusto aquí que paso todo el tiempo posible en El Castellar, porque tú no eliges donde naces, pero sí dónde quieres vivir, y yo lo tengo claro".

De Tarragona a un bonito pueblo de Teruel en busca de sus raíces

Agustín Herrero es de Tarragona. Su abuela venía de El Castellar, el pueblo en el que él vive desde agosto de 2018, en el que ha pasado infinidad de veranos desde la niñez; con Agustín también vinieron su madre María Jesús y su hermano Carlos. Los tres llevan el Hotel Rural Curia, situado en un extremo del edificio consistorial. "El proyecto del hotel nos gustaba mucho –dice María Jesús– y el año pasado nos decidimos a cogerlo, a dar un giro a nuestra vida. Me encanta estar aquí, la paz que tenemos". Carlos y Agustín aclaran que "sabíamos a dónde veníamos, contamos con amigos y familia aquí; a la gente le sorprendió un poco nuestra decisión, pero les alegró porque nos consideran de casa; el hotel ya se reformó hace unos años y lo hemos ido decorando a nuestro gusto. Hay 10 habitaciones, incluida una suite y varias para grupos; aquí estaban el horno y las escuelas. Los fines de semana suele llenarse". El pueblo tiene cinco casas rurales: Casa Chille, Casa Carmen, Dino Rural, Casa Laura y Casa Emiliano.

En datos

Comarca: Gúdar-Javalambre.

Población: 52

Distancia a Teruel, su capital de provincia: 43 km

Los imprescidibles

Asociación modélica

El Castellar Pueblo en Acción no circunscribe sus actividades al verano, y que además del mundo ‘saurio’ también organiza rutas senderistas, una jornada de indumentaria antigua, limpieza de plásticos, plantación de árboles...

Vía ferrata Jurásica

El Castellar cuenta con el nacimiento de dos ríos, Mijares y Malezas. En los estrechos del primer río se cuenta con una de las vías ferratas más largas de Europa, la Jurásica, compartida con Formiche Alto. Solo para avezados.

El castillo, una casa más

En el pueblo hay un castillo restaurado que actualmente remodela su techumbre; es de propiedad privada, tras una subasta, y en su día los vecinos colaboraron en su reparación. Actualmente se considera una vivienda más.

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