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aragón, pueblo a pueblo

Rubielos de la Cérida se atrinchera en su notable patrimonio histórico

El conjunto fortificado de Los Pilones atrae a muchos visitantes, deseosos de admirar uno de lo vestigios mejor conservados de Aragón en lo tocante a puestos de combate en la contienda civil.

Lleva en la alcaldía 16 años, y opta a una legislatura más "si los vecinos deciden que debo seguir". Juan José Ramo, de la quinta del 62, nació en Rubielos de la Cérida y no se ha marchado nunca. Tenía clara su opción. "Siempre he vivido aquí, en el pueblo en el que nacieron mis padres. Aquí fui a la escuela, en estos campos y calles hice mis trastadas de chaval. Me he dedicado siempre a la agricultura y a la ganadería. Aquí quedamos pocos, pero tenemos un tesoro de paisajes en el término, que este año está muy verde por las lluvias del pasado; no nos podemos quejar. Es tierra de trigo, cebada y centeno, de ganado ovino; yo he pastoreado mucho y sigo haciéndolo, también se afana mi padre a sus 92 años en pasear muchos días con el ganado, y ojalá siga con fuerzas para continuar haciéndolo, porque creo que no sabría estar sin hacer nada. Tenemos dos hijas que han estudiado y trabajado fuera, y van buscándose su camino".

Hace años que las hijas del alcalde son las más jóvenes del censo local, en el que no se incluyen ya artesanos o gente dedicada a otros oficios no relacionados con el sector primario. Comenta Juan José que el invierno es duro y que la gente mayor va regresando con el buen tiempo. El premio está a la vista, en el primer anillo que rodea al pueblo en derredor y allá donde la curiosidad del visitante quiera llegar dentro del término. "Hay muchas cosas para ver, se irán contentos los que vengan. Por ejemplo, una ruta de Rubielos a Monreal por el Barranco La Hoz, que ha preparado la comarca del Jiloca, y las trincheras de la guerra, que atraen a mucha gente, esto fue un punto clave hace ochenta años. Se llega por una pista fácilmente, en coche; están cerca y se han conservado mejor que en muchos otros sitios". Se refiere al conjunto fortificado de Los Pilones.

La Asociación

Víctor Lechón, cuñado de Juan José, es ingeniero técnico y trabaja en Zaragoza, donde nació. Su madre vio la primera luz en Rubielos, el pueblo en el que Víctor pasó muchos veranos con sus abuelos. Con los años, Víctor se casó con la hermana de su amigo Juanjo y el cariño inmenso que sentía por Rubielos de la Cérida se multiplicó. Sus trabajos divulgativos acerca del pueblo tienen un origen internauta. "La web –www.rubielosdelacerida.com– lleva algo más de 12 años activa. Empecé con una página simple en Front Page, un cura con raíces en el pueblo quería hacer algo similar y finalmente acabé asumiendo la tarea; la idea original era investigar y recoger tradición oral, para que no se perdiese, desde tradiciones a leyendas e historias. De ahí acabó naciendo la Asociación de Amigos de Rubielos, que lleva 10 años; la web había gustado y unos cuantos nos animamos, para ir más allá a la hora de promover la cultura y el patrimonio local".

Víctor ratifica las palabras de su cuñado a la hora de alabar la conservación y magnificencia del conjunto fortificado de las trincheras, de 480 metros de longitud, con 5 nidos de ametralladora, 4 refugios y 60 puestos de tiro. Un entorno espectacular de obligada visita para todos los que disfrutan conociendo de primera mano los vestigios de la contienda civil. "Son de las mejor conservadas de Aragón; de ahí partió la última carga de caballería en la batalla de Alfambra. Están en el lado contrario al lógico, como vigilando el valle del Jiloca para que nadie entrara. Hay otras trincheras, llamadas las avanzadillas, que están sin restaurar. En cuanto al patrimonio natural, no se puede olvidar el sabinar de Rubielos, uno de los más grandes de Teruel, y la zona del Caño del Gato, un paraje muy bonito".

La sima recuperada

El Prado de la Dula es un barrio situado en la parte baja del pueblo, del que Juan José revela un dato curioso; está sobre agua y zonas huecas. Hay una sima de origen calcárea, llena de agua, a la que se llama popularmente el Charco. Su entorno se ha recuperado y vallado gracias a la Confederación Hidrográfica del Ebro, la Asociación y el impulso de un vecino que se implicó de manera especial. "Estaba estancada porque las salidas y entradas de agua no se habían regulado, y los malos olores eran insoportables, pero se hizo un sistema de aliviado para que se renovara el agua", explica Juan José. Hay más de 10 metros de profundidad en la sima, según las mediciones más recientes, pero la tradición oral le atribuía una profundidad prodigiosa; se cuenta que en la guerra se hacían desaparecer las armas allí, y los niños de Rubielos crecían con miedo a meterse en el agua porque la sima era una especie de coco en las historias infantiles.

Juan José se despide con alguno de sus lugares favoritos en Rubielos. Uno que comparte con muchos vecinos es el cerro de San Cristóbal. "Le llaman el Avaricioso, porque enseguida está blanco cuando aún no hay nieve en la zona baja; también son bonitos los paseos por la Cuesta de la Fuente y el Cerro Rebollar".

En datos

Comarca: Jiloca.

Población: 38.

Distancia a Teruel, su capital de provincia: 79 km.

Los imprescindibles

Ruta senderista

La más disfrutable en el término de Rubielos de la Cérida parte de las trincheras y pasa por el abrevadero del Plomicero, la zona del barranco del Caño del Gato (foto) y la fuente de Ronquillas; es una ruta circular, relativamente sencilla.

Las fiestas

La Virgen de la Merced es el 24 de septiembre, pero para convocar a más gente se han trasladado al penúltimo fin de semana de agosto. En invierno se celebra San Fabián y San Sebastián (20 de enero) y también hay carnaval.

Hijos ilustres

Destacan Juan Cebrián, regidor de la comunidad de Teruel; Juan Ramón Zorraquino, guerrillero durante la Guerra de la Independencia; Pablo Hernández Gimeno, historiador jesuita, y Jerónimo Pascual, poeta y gramático.

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