Despliega el menú
Teruel

Gastronomía

teruel

El mal tiempo no resta participación en la fiesta al aire libre del Sermón de las Tortillas

Un autobús a la Fuente Cerrada e instalar más mesas a cubierto en este parque, demandas para el año que viene.

La lluvia obligó a sacar el paraguas en la Fuente Cerrada, el paraje preferido por los turistas para celebrar la fiesta.
La lluvia obligó a sacar el paraguas en la Fuente Cerrada, el paraje preferido por los turistas para celebrar la fiesta.
Antonio García/Bykofoto

El mal tiempo no logró aguar este martes la fiesta del Sermón de las Tortillas. Pese al cielo totalmente encapotado, el viento y la lluvia –que cayó con ganas entre las dos y las tres de la tarde–, miles de turolenses salieron al campo para disfrutar en familia y con amigos de una comida al aire libre, tal y como manda la tradición en esta celebración de origen medieval vinculada a la Pascua.

En la Fuente Cerrada, donde se concentraron más de 2.000 personas al ser este el paraje preferido para vivir la fiesta, sobre todo por los jóvenes, la gente se vio obligada a sacar paraguas, toldos, plásticos y mantas con el fin de protegerse del chaparrón y del frío durante el mediodía. Hubo quien optó por refugiarse bajo las construcciones de madera que forman los columpios para poder proseguir con el almuerzo campestre.

Madrugón para coger mesa

"Hemos venido a pasarlo bien, lo importante es la alegría y la diversión, aunque el tiempo no acompañe", explicaba una joven, Kiara Pascual, sin dejar de bailar con sus amigos al ritmo de la melodía que salía de un potente reproductor de música. Según relató, ella y el resto de su pandilla acudieron ya a la Fuente Cerrada a las cuatro de la madrugada del martes para poder reservar una mesa con bancos y un fogón en el que preparar la comida horas después.

El mismo ‘madrugón’ se dieron Belén Tío, Raquel Aznar y sus amigos, quienes reconocieron haber pasado la noche en la Fuente Cerrada para no quedarse sin mesa. "Hemos aguantado a base de cafés hasta la hora de desayunar, es la única forma de coger un buen sitio", dijeron. Al igual que ellos, otros jóvenes reclamaron un mayor número de fogones y de mesas con bancos, estos últimos a cubierto, "para que todo el mundo esté a gusto".

Pero no fue esa la única demanda de los turolenses que celebraban este martes el Sermón de las Tortillas en la Fuente Cerrada. Para David Argilés y Pablo Mora, otros dos jóvenes, el Ayuntamiento debería disponer para esta jornada festiva un servicio de autobús que trasladara a la gente hasta este parque, a 6 kilómetros del casco urbano, y la trajera de vuelta a la ciudad. "Es un día en el que a todos nos apetece tomar dos cervezas y luego es un peligro coger el coche", aseguró Argilés. Muchos reclamaron también la instalación de aseos portátiles, ya que los únicos que existen son los del bar-restaurante que hay en el parque.

David Domingo, el propietario de este establecimiento hostelero, destacó que la Fuente Cerrada estuvo todo el día "a reventar" y calificó la fiesta de "extraordinaria". Su cocina no daba abasto para elaborar todas las paellas que le pedían los clientes.

Etiquetas
Comentarios