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Teruel

aragón, pueblo a pueblo

Galve, kilómetro cero de los saurios aragoneses

Los hallazgos de José María Herrero hace seis décadas generaron una fiebre paleontológica de la que este municipio no quiere curarse; la ilusión es ir un poco más allá en su explotación turística.

En Galve, los dinosaurios no se han extinguido. La curiosidad que desde niño tuvo José María Herrero, rasgo que mantuvo hasta su muerte en 2012, hizo posible que esta localidad turolense sea considerada como la cuna aragonesa (con detalles pioneros de ámbito nacional) de la paleontología centrada en los saurios. Hasta las veletas de algunas casas los tienen: también figuran en dos grandes murales, uno en la plaza y otro junto al Museo Paleontólógico de Galve, que el año pasado celebró un cuarto de siglo de apertura en unas instalaciones que iban a ser provisionales y, al parecer, han acabado siendo definitivas. Miguel Ángel Herrero, el quinto de los once hijos de José María, se encarga de las visitas y de mantener vivo el legado de su padre, al que se refiere por el nombre de pila. Su hermano Jesús es quien ha seguido de manera más fehaciente las huellas (nunca mejor dicho) del laborioso descubridor de los primeros vestigios de saurios en Galve.

“José María –relata Miguel Ángel– nos llevaba a todos los hijos a sus caminatas y búsquedas, pero es mi hermano Jesús el que más se ha dedicado a todo esto: tiene una vista excepcional. Yo llevo más de 20 años en el museo. Hay quien valoran las cosas, a otros les resbala, pero es innegable que lo que ocurre aquí es excepcional”.

Cadena de revelaciones

Los primeros hallazgos de José María fueron aireados por su primo Luis Español en la prensa, y Fernández Galiano, profesor de Ciencias Naturales de Teruel, se interesó por los huesos hallados. El Museo Provincial de Teruel y su especialistas Purificación Atrián visitaron Galve y comenzaron las excavaciones. Los estudios sobre lo hallado del paleontólogo francés Lapparent, y la publicación de sus conclusiones, hicieron que empezasen a llegar especialistas de media Europa primero, y luego de todo el mundo.

El investigador galo se encargó de dinamizar toda esta historia al sugerir que los huesos hallados en la zona de Las Zabacheras pertenecían a un nuevo género de saurópodo camarasáurido, aseveración que corroboró el investigador de la Universidad Autónoma de Madrid José Luis Sanz, responsable del bautismo del aragosaurus.

Miguel Ángel recuerda cómo su padre recibía a los curiosos en casa para mostrarles su colección de fósiles. “Antes del museo, en 1991, el Ayuntamiento organizó una exposición temporal con mucho éxito. Había un edificio municipal preparado para albergar el museo, que no llegó a acabarse; el proyecto abarcaba también un parque paleontológico completo con huesos, huellas y el museo como punto vertebrador, más reproducciones de saurios en las rutas que se irían marcando. Luego el plan cambió y también el destino de los recursos. No obstante, seguimos contando con visitantes fieles que ven el museo y varios yacimientos de huellas y huesos; se acercan al centenar entre unos y otros; además del aragosaurus, que fue nuestro habitante más famoso también destaca el galvesaurio, otro saurópodo, el iguanodón, varios mamíferos y anfibios… el reto actual, además de seguir investigando, es proteger lo hallado”. Uno de los descubrimientos más recientes ha sido los restos del iguanodón galvensis, encontrados en el interior de la explotación de arcillas de Galve”.

El quinto hijo de José María muestra con detalle el yacimiento de huellas y contrahuellas de Las Cerradicas. “Era una playa, y tiene una gran variedad de huellas con poca separación temporal: hay ornitópodos como el iguanodón y pequeños saurópodos, amén de terópodos, que eran carnívoros”.

El pueblo

En Galve funciona desde hace 30 años la Asociación Cultural Dinosaurio, que a pesar de su nombre no se limita a la paleontología, y diversifica sus intereses. La Asociación Zedazería es de carácter juvenil; Galve también tiene su grupo de música, la banda punk Ni Zorra!; Adrián, uno de sus miembros, es el alguacil. Raquel, su hermana, lleva el albergue. Hay tienda multiservicio, San Roque, y en cuanto al alojamiento, el hostal Casa la Era que lleva Nati Sangüesa recibe visitantes en pleno centro del pueblo, con sus desayunos caseros: hasta el año pasado también era restaurante, pero ahora ha centrado sus esfuerzos en la acogida de visitantes.

Las motos de Morlako Kustom

Pako Cerezuela empezó hace caso 20 años a ‘customizar’ motos en Galve. "Mi relación con Galve es familiar; mi madre y mis abuelos nacieron aquí; he estado conectado al pueblo toda la vida, era mi destino todas las vacaciones y fiestas, hasta que finalmente se convirtió en mi hogar. Lo de Morlako Kustom lo llevo a medias con un hermano de vida, Chus Catalá, fotoperiodista de profesión; también hacemos mobiliario industrial y transformación de muebles antiguos. Lo de las motos es amor desde pequeño; cuando tuve el primer trabajo me compré la primera y empecé a trastear con ella. Al dejar Valencia para venir aquí, invertí los dos años de paro en estudiar mecánica y soldadura para poder hacer esto, y nunca he parado".

Pako tiene varias motos premiadas, pero la Baby Racing es la que más galardones se ha llevado. "La han aplaudido en ‘bike shows’ de Verona y Padova en Italia, también en Alemania, Portugal y media España. Este próximo año queremos ir al campeonato del mundo en Alemania, a ver si pescamos premio. ¿De dónde viene Morlako Kustom? Si te fijas, no soy un tipo pequeño –ríe– y me decían mucho morlaco: así se quedó. Lo de la K es gusto personal, incluso me la he puesto legalmente en el DNI aunque al principio no fue fácil, por ser un diminutivo. Con los muebles trabajamos otra marca, Ascla; en esta zona se llama así a una astilla".

La Baby Racing honra a la hija de Pako y Mar, Zoe, y a las de su socio Chus, que se llaman Aaris y Teresa de Jesús. "Lleva chasis Morlako Kustom, motor de una GSXF de siete y medio, de 100 caballos, potenciada con chiclés y paso de gasolina con filtros de potencia; depósito y colín artesanos, llanta trasera de 230, delantera de 160, frenos de disco personalizados y el 3 por las tres chicas".

En datos

Comarca: Comunidad de Teruel

Población: 161

Distancia a Teruel: 56 km

Los imprescindibles

El Parque Paleontológico

Junto a la cantera de arcillas se encuentra este espacio con dos reproducciones a tamaño real (con sus paneles explicativos) de las estrellas locales del Jurásico Superior y Cretácico Inferior, el aragosaurus y el iguanodón (foto).

Legendark

La instalación (territorio) que tiene Dinópolis en Galve ofrece la réplica a tamaño natural de una familia del aragosaurus, amén de varias actividades didácticas. También se exhiben las vértebras de la cola de un iguanodón.

La Yedra

Este restaurante es santo y seña de la buena cocina en toda la zona, con aplausos unánimes de la clientela. Entre sus delicias más cotizadas figuran el rabo de toro estofado, la perdiz escabechada o el bacalao al gratén de ajoaceite.

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