Teruel
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Una fuerte tormenta inunda la ermita de Loreto de Cella y complica los accesos a la localidad

En media hora, cayeron sobre el pueblo 45 litros de agua por metro cuadrado y granizo de pequeño calibre

La zona más baja de Cella ha sufrido inundaciones por la tormenta.
La zona más baja de Cella ha sufrido inundaciones por la tormenta.
Luis Rajadel

Una fuerte tromba de agua registrada en la tarde de este sábado provocó inundaciones en varios edificios de Cella y daños en la cosecha de cereal, que, en parte, está sin recoger. Los principales problemas se produjeron en la oficina de turismo acondicionada en la ermita de Loreto, en la zona baja del casco urbano y que acumuló una capa de 30 centímetros de agua. La tormenta también causó destrozos en el quiosco de la Fuente al arrastrar las tablas de la tarima de la terraza e inundar la cafetería.

La tormenta, desatada a las 18.00, dejó 45 litros por metro cuadrado en media hora. La crecida de ramblas y barrancos en los alrededores del pueblo arrastró montones de grava y piedras por las calles. Media docena de operarios del Ayuntamiento, además de concejales y voluntarios se dedicaron durante toda la tarde a retirar los acopios de suciedad dejados por los torrentes en la vía pública. Como consecuencia de la lluvia, se tuvo que interrumpir el partido que se jugaba en el campo de fútbol municipal, que quedó anegado.

La tromba levantó también numerosas tapas de alcantarilla por todo el casco urbano, donde también se produjeron pequeñas inundaciones en bajos de viviendas, aunque no fue necesario evacuar ningún inmueble.

El teniente de alcalde, Juan Sánchez, explicó que la emita de Loreto está situada a un nivel inferior a la calle lo que facilitó la entrada de agua en el interior. La encargada de la oficina de turismo añadió que la humedad estropeó las cajas de folletos que guardaba en el interior. "Ha entrado una barbaridad de agua", se lamentaba mientras empujaba el agua fuera del local con un cepillo ayudada por varios vecinos.

Sánchez explicó que el granizo, de pequeño tamaño, dañó la cosecha de cereal de La Vega así como los huertos cercanos. El desbordamiento de la rambla de la Cañamera inundó el principal acceso a Cella, desde la autovía A-23. El torrente cubrió la calzada de una capa de agua y barro. Aunque la circulación no llegó a interrumpirse se produjeron algunas retenciones y había que rodar con precaución para entrar o salir de la localidad.

El encargado del quiosco de la Fuente, Jorge Borrás, explicó que la tarima de su terraza fue arrastrada por la fuerza del agua y terminó en un jardín contiguo. Borrás recordó que hace tres años otra tormenta le causó una pequeña inundación, pero nada comparable a la de este sábado. "Esta vez ha sido demasiado", señalaba al mismo tiempo que reponía las tablas y limpiaba barro de su local. Un tapa de alcantarilla levantada por la presión del agua de lluvia terminó junto al bar tras recorrer 50 metros empujada por el torrente que recorría la calle contigua.

Numerosos vecinos se desplazaron a las afueras del pueblo para ver la crecida de la rambla del Cementerio, que no llegó a desbordarse pero bajaba con mucho caudal. Varios concejales trabajaron a destajo para retirar el barro que había invadido el auditorio, donde por la noche se celebró una actuación frolclórica.

La inestabilidad meteorológica de la tarde se tradujo en fuertes tormentas por distintos puntos de la provincia, sobre todo en las Cuencas Mineras, el Jiloca, la Comunidad de Teruel y Gúdar-Javalambre. También llovió copiosamente en el entorno de Villarquemado y, cerca del pueblo, la crecida de algunas ramblas que cruzan la N-234 inundó parcialmente la calzada sin cortarla.

Un núcleo nuboso estático sobre el pueblo

La estabilización del foco de la tormenta sobre Cella disparó el volumen de agua precipitada hasta los 45 litros por metro cuadrado. Las nubes, con un desarrollo de hasta 16 kilómetros de altura, se concentraron en la localidad y dejaron allí su carga de agua y granizo, mientras que en la vecina Teruel solo cayeron unas gotas. También hubo lluvias significativas en Sarrión, Muniesa o Santa Eulalia, como acumulados durante la jornada de 15, 7,4 y 8,4 litros por metro cuadrado, respectivamente.

El alcalde de Sarrión, Jorge Redón, explicó que en el pueblo también cayó "algo de granizo" pero sin causar daños ni en el casco urbano ni en los cultivos. La presentación de la reina y damas de las fiestas en el plaza del Ayuntamiento pudo celebrarse por la noche con normalidad.

También se desarrollaron núcleos tormentosos en las Cuencas Mineras, pero sin causar daños. La previsión meteorológica apunta a que se pueden repetir las tormentas durante la jornada de este domingo en distintos puntos de la provincia. En teruel capital, la probabilidad de que se registren lluvias alcanza el 85% en las horas centrales del día. La máxima prevista es de 33 grados y la mínima, de 15. En Cella podrían repetirse las precipitaciones. El riesgo de tormentas, aunque de escasa importancia, es del 80% entre las 12.00 y las 18.00.

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