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Teruel

Malestar en Fortanete por la reducción de las consultas médicas de 5 a 3 días semanales

El alcalde considera "insuficiente" la nueva frecuencia y advierte de que si la DGA no pone solución, la población estudiará llevar a cabo medidas de presión

Un grupo de vecinos de Fortanete, en una fotografía de archivo
Un grupo de vecinos de Fortanete, en una fotografía de archivo
Rubén Villén

El alcalde de Fortanete, Abel Daudén, ha mostrado su preocupación por la nueva frecuencia semanal para dar asistencia médica que está previsto implantar en el consultorio de esta localidad del Maestrazgo turolense de algo más de 200 habitantes, que será de 3 días -lunes, martes y viernes- frente a los 5 que hay ahora.

La reducción se debe a la falta de un profesional que acepte ocupar esa plaza de médico de familia, que depende del equipo de Atención Primaria del centro de salud de Cantavieja, según explica el consejero de Sanidad del Gobierno aragonés, Sebastián Celaya, en respuesta escrita a una pregunta formulada por el diputado del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes de Aragón Miguel Ángel Lafuente. El déficit afecta también a La Cañada de Benatanduz, con 40 habitantes, que pasa de dos días semanales de consulta a solo uno.

Daudén explica que la población de Fortanete ha crecido en los últimos años, con 21 niños en el colegio actualmente y dos más que entrarán el próximo curso y que, al no haber pediatra, son atendidos por el médico de familia. “La gente joven está haciendo un esfuerzo por encontrar un puesto de trabajo en su pueblo y quedarse en él, si ahora faltan servicios, todo irá muy mal”, dice el alcalde. Añade que en la localidad funcionan 4 empresas de construcción y que las cercanas pistas de esquí de Valdelinares también se han convertido en un importante nicho de empleo.

Para Daudén, la nueva frecuencia del consultorio médico es “insuficiente” y el Gobierno aragonés debería “buscar una solución”. “La obligación de la Administración es cubrir las plazas que quedan vacantes. Hay forma de resolver el problema -continúa-, pero hay que tener voluntad para ello”.

A juicio del alcalde, la aplicación de incentivos al profesional sanitario que decida coger la plaza de Fortanete y La Cañada de Benatanduz o la sanción a aquel que, correspondiéndole por turno en la bolsa de trabajo, no lo hiciera, podrían solucionar el conflicto. Daudén sostiene que en otras Comunidades Autónomas permiten ejercer a los médicos que todavía no han hecho el examen MIR (Médico Interno Residente) y critica la cada vez más elevada nota de corte necesaria para iniciar los estudios de Medicina. “Cuando faltan médicos, no deberíamos ser tan estrictos a la hora de permitir el acceso a la Universidad de futuros profesionales”, dice.

Según afirma el alcalde, el recorte de días de consulta médica semanales “ha sentado muy mal a la población y ha generado un gran malestar entre los vecinos”. “Ahora, si alguien se pone enfermo fuera de esos tres días, tiene que coger el coche y desplazarse al centro de salud de Cantavieja, a 20 kilómetros, y si se trata de una persona de edad avanzada que no tiene vehículo propio, tiene que pedir ayuda a los hijos o a los vecinos”, protestó Daudén.

El alcalde ha expresado su temor a que el problema “se eternice” y advierte de que, antes de que esto ocurra, “estamos dispuestos a poner en marcha medidas de presión”. “Todo el mundo habla de despoblación y luego nos quitan el servicio médico, esto es indignante”, afirma Abel Daudén.

La plaza de médico de familia de Fortanete y La Cañada de Benatanduz está vacante desde principios de año, cuando el profesional que la ocupaba se trasladó a otro destino. Desde entonces, varios facultativos en situación de interinidad han cubierto la plaza temporalmente, pero ahora no hay nadie que quiera hacerlo.

Así, de las cinco plazas con que cuenta la plantilla del ambulatorio de Cantavieja -a los que se añaden cuatro refuerzos de fin de semana-, solo hay cubiertas cuatro. Lejos de solucionarse, el problema puede agravarse en los próximos meses, pues hay previstas dos jubilaciones hasta junio.

Mientras llega un nuevo médico, la actual plantilla del centro de salud de Cantavieja decidió asumir los consultorios de Fortanete y La Cañada de Benatanduz, pero ello ha supuesto un exceso de jornada laboral que resulta imposible de mantener. “No damos abasto, estamos doblando o triplicando nuestro esfuerzo y no podemos seguir así”, indican fuentes de dicho centro sanitario.

Desde el Gobierno aragonés señalan que el problema es que “no hay nadie que quiera coger esa plaza” y ello a pesar de que, quien renuncia tras haberle sido ofrecido el puesto, va directamente al final de la lista de aspirantes a empleo en la bolsa única de facultativos que hay ahora en Aragón. Las mismas fuentes de la DGA destacan que a principios de 2018, el hueco saldrá a oposición y que, además, está en marcha un plan de incentivos para animar a los profesionales a ocupar los puestos de difícil cobertura. “No podemos hacer más”, subrayan.

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