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Identificado un nuevo dinosaurio en Utah con orígenes en Teruel

Al parecer un grupo de saurópodos primitivos pudo desplazarse desde Europa a Norteamérica gracias a que el nivel del mar entre ambos territorios descendió lo suficiente como para poder migrar.

Reconstrucción del paisaje de Utah en el Cretácico Temprano basada en la información del yacimiento Doelling's Bowl: Mierasaurus (en el centro), Iguanocolossus y Yurgovuchia (a la derecha) y un esqueleto de anquilosaurio (a la izquierda).
Reconstrucción del paisaje de Utah en el Cretácico Temprano basada en la información del yacimiento Doelling's Bowl: Mierasaurus (en el centro), Iguanocolossus y Yurgovuchia (a la derecha) y un esqueleto de anquilosaurio (a la izquierda).
Dinópolis

Un equipo de paleontólogos españoles, británicos y estadounidenses acaba de definir un nuevo dinosaurio, Mierasaurus bobyoungi, procedente del estado de Utah (Estados Unidos). Se trata del saurópodo más completo del Cretácico de Norteamérica, descendiente de los saurópodos turiasaurios de Europa, un grupo que fue definido a partir del hallazgo del Turiasaurus riodevensis, el 'gigante europeo', como se le conoce al dinosaurio desde que sus restos fósiles fueron descubiertos en la localidad turolenses de Riodeva.

El estudio, que se acaba de publicar en la revista 'Scientific Reports', señala que la relación del nuevo dinosaurio con Turiasaurus permite postular la presencia de un puente intercontinental que uniría al continente norteamericano con el europeo hace aproximadamente 139 millones de años.

Del dinosaurio se han podido recuperar el cráneo, los dientes, las vértebras del cuello, dorso y cola, los huesos de las cinturas escapular y pélvica, y los huesos de sus extremidades delanteras y traseras, incluidos de las manos y de los pies. Todo ello se halló en 2010 en el yacimiento denominado Doelling’s Bowl, que fue identificado por el paleontólogo del estado de Utah James Kirkland en 1991 y que se estima, a la espera de los resultados de un trabajo en curso, que tiene una antigüedad de unos 130-135 millones de años.

¿Cómo era este dinosaurio?

La longitud de Mierasaurus, estimada entre 10 y 12 metros, es mucho menor que la de sus parientes europeos (que podrían superar los 25 metros de longitud). Mierasaurus convivió en los mismos ecosistemas que el ornitópodo Iguanacolossus, un dinosaurio acorazado todavía no descrito, pequeños 'raptores' ('dinosaurios carnívoros') emplumados, como Yurgovuchia, y grandes terópodos alosáuridos.

El ambiente interpretado para el yacimiento de Mierasaurus sería el de una planicie con charcas (similares a ciénagas) y con escasa vegetación formada por equisetos y helechos.

¿Cómo llegaron los turiasaurios a Norteamérica desde Europa?

El hallazgo de turiasaurios en el Cretácico Temprano de Utah (Mierasaurus y Moabosaurus, definido y reclasificado, respectivamente, en este estudio) en yacimientos mucho más modernos desde el punto de vista geológico que los europeos, permite inferir que representantes de este grupo de saurópodos primitivos se desplazó después del Jurásico Tardío (probablemente entre hace 145 y 130 millones de años) desde Europa a Norteamérica a través de un puente intercontinental.

Este evento, según indican los datos geológicos documentados, se debió a que el nivel del mar entre ambos territorios descendió lo suficiente como para poder migrar a través de nuevas tierras emergidas.

Un cántabro da nombre al género del nuevo dinosaurio

El nombre del nuevo dinosaurio, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al primer científico europeo que exploró Utah y que realizó el primer mapa de ese territorio en el siglo XVIII, el cántabro Bernardo de Miera y Pacheco, y al geólogo norteamericano Robert Young, quien interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

Esta identificación del nuevo dinosaurio, Mierasaurus bobyoungi, procedente del estado de Utah ha sido posible gracias a la colaboración iniciada entre investigadores españoles, ingleses y del estado de Utah en el marco de un proyecto de investigación del Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad español (proyecto DINOTUR).

Durante 2016 y 2017 se procedió a la descripción y comparación de los nuevos restos por parte de un equipo multidisciplinar internacional compuesto por los doctores Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, Paul Upchurch del University College London, James Kirkland y Donald D. DeBlieux del Utah Geological Survey y John Foster del Museo de Moab en Utah.

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