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Teruel

Música para vivir la fiesta en un Teruel repleto de gente

La ciudad se despide hoy, con los toros ensogados, de unos populosos festejos.

Cantautores con humor en El Trago, una de las peñas más antiguas de la ciudad que está ubicada en la plaza de la Marquesa.
Música para vivir la fiesta en un Teruel repleto de gente
Jorge Escudero

Ni un paso podía darse ayer tarde entre el viaducto Viejo, la plaza de San Juan y la plaza del Torico –arteria urbana central de la capital mudéjar– debido al montón de gente vestida de vaquillero –pantalón y camiseta blancos, faja y pañuelo rojos– que vivía la fiesta en la calle. Fallaron quienes preconizaron menos público por la coincidencia de los días grandes de los festejos turolenses con los Sanfermines. Por lo visto, hay personal para todo.

Y eso que casi 7.000 peñistas, los que, por turno, tuvieron la suerte este año de poder entrar a la tradicional merienda con disfraces y vaquillas en la plaza de toros, estaban fuera de circulación. El reducido espacio del coso tarino turolense obligó a tomar esta medida hace ya una década. Desde entonces, la mitad de las peñas acude a la merienda y la otra organiza actos alternativos en sus locales.

Muchos decibelios

Ayer, las diez peñas que se quedaron sin poder merendar regañaos en las gradas de la plaza de toros se emplearon a fondo en ofrecer a turolenses y visitantes la mayor diversión. Fueron Los que Faltaban, Nos an Soltao, La Botera, El Agüelo, Los Marinos, Los Chahos, El Trago, El Disloque, El Ajo y El Disfrute. Todas ellas subieron los decibelios de sus orquestas y DJ y convirtieron sus locales en gigantescas discotecas.

En la peña Los que Faltaban habían prometido una fiesta con música de los últimos 50 años, para celebrar el medio siglo de vida que cumple esta agrupación. Pero lo que sonaba a todo volumen, amenizado con unos Minions gigantes en el escenario, era el famoso tema de Maluma ‘Felices los 4’, ya saben, aquel con el que mejor no enseñar a nadie a sumar porque las cuentas no salen. La cancioncilla, en realidad, se oía por los cuatro costados de la ciudad. Tanto en Los Marinos, como en los Sordos y hasta en los Bohemios, una peña, esta última, con predominio de matrimonios, retumbaba este ritmo que se ha hecho tan popular.

En La Botera también estaban de cumpleaños, esta vez, solo 25, pero igualmente había actos especiales por este aniversario. La directiva de esta peña programó discomóvil, un toro mecánico, música en directo con un dúo y hasta un concurso de baile. Con este abanico de actividades, el local se quedó pequeño.

Concurso de cerveza

Entre concierto y concierto, Los Marinos, otra de las agrupaciones peñistas con más solera de Teruel, organizó un concurso de beber cerveza. La fiesta se prolongó durante toda la noche y en el local sonaron canciones de épocas pasadas así como los éxitos más recientes.

La ciudad se prepara hoy para vivir el último día de fiestas, pero no por ello menos intenso. Los vaquilleros aguardaban ayer ya con impaciencia el traslado esta madrugada, desde la plaza de toros a los corrales de la Nevera, de los cuatro astados que esta tarde correrán ensogados por las principales calles del Centro Histórico. Es el momento de poner en valor la tradición y disfrutar de la emoción que supone correr delante de un astado de más de 400 kilos sujeto solo por una cuerda. Eso sí, con la seguridad que aportan la pericia y la experiencia de los 26 sogueros encargados de guiar al toro.

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