Despliega el menú
Teruel

Termina la edición más concurrida de las Bodas, favorecida por el buen tiempo y el Año Amantes

Un estudio de la Universidad Miguel de Cervantes analiza el impacto económico del evento y el público que atrae, estimado en 90.000 visitantes. Miles de personas asistieron a la escena final, cuando Isabel muere de amor.

La escena final. La muerte de Isabel de Segura tras darle al cadáver de Diego de Marcilla el beso que le negó en vida –una negativa que, el sábado, causó la muerte del Amante– cerró ayer la escenificación callejera de las Bodas de Isabel. La escena transcurrió en el atrio de la Catedral ante miles de espectadores.
Termina la edición más concurrida de las Bodas, favorecida por el buen tiempo y el Año Amantes
a. garcía/bykofoto

El saludo de los protagonistas de las Bodas de Isabel desde el balcón del Museo Provincial de Teruel ante el delirio del público cerró ayer la programación de la fiesta de los Amantes, que completó su edición más multitudinaria. A falta de un estudio que precise el impacto económico de este evento –ya en redacción–, las estimaciones previas de visitantes oscilan entre 70.000 y 90.000 durante los tres días de animación callejera.

Las Bodas, que estrenaron en 2017 la condición de fiesta de interés turístico nacional, han coincidido con la promoción extra derivada del Año Amantes –la conmemoración del 800 aniversario de Los Amantes– y con un fin de semana de tiempo apacible. Todos los factores han contribuido a la edición "que más público ha congregado" de las 21 celebradas, según indicó la alcaldesa, Emma Buj.

Desde el pasado viernes, las calles del Centro Histórico se llenaron de público, buena parte de él ataviado de acuerdo a los cánones del siglo XIII, la centuria en la que está ambientada la leyenda de los trágicos amoríos de Diego de Marcilla e Isabel de Segura –interpretados por Oriol Joanpere y Marta Gómez–. En la escena que cerró la representación, Isabel muere sobre el cadáver de Diego a las puertas de la Catedral ante la mirada de miles de personas, que respondieron ante la emotiva interpretación con una fuerte ovación. Una hora y media antes de empezar la representación, las primeras filas para los espectadores estaban ya completas para no perderse ningún detalle.

A continuación, la comitiva fúnebre con los cuerpos sin vida de Diego de Marcilla e Isabel de Segura se trasladó a la plaza de la Marquesa. Allí, los dos actores protagonistas saludaron al gentío que abarrotaba la plaza y que premió su trabajo con sonoros aplauso y gritos de entusiasmo.

La alcaldesa afirmó que los detalles incorporados al guión y mejoras materiales, como el vestido de Isabel tejido expresamente por la modista de alta costura Rosa Blasco, han servido para que la fiesta haya "subido un peldaño" en tirón popular y calidad.

Fiesta de interés internacional

Buj adelantó que el Ayuntamiento ya trabaja para dar el siguiente salto en proyección de las Bodas: su declaración como fiesta de interés turístico internacional, un reconocimiento que tardará, al menos cinco años. Buj señaló que la visita del presidente de la Federación Europea de Fiestas Históricas, Danilo Marfisi, y su afirmación de que las Bodas es la mejor recreación a la que ha asistido ayudarán a conseguir el sello de calidad supranacional.

La gerente de la Fundación Bodas de Isabel –entidad organizadora de la fiesta–, Raquel Esteban, también valoró positivamente el resultado artístico, que puntuó con un "diez". Por primera vez, el mismo reparto que protagonizó la edición de la Partida de Diego –que recrea la primera parte de la leyenda de los Amantes– del pasado octubre se encargó de escenificar las Bodas. Esteban señaló que esta solución permitió a Oriol Joanpere y Marta Gómez "crecer" desde la Partida y llegar más rodados a las Bodas. La gerente añadió que la presencia masiva de público durante el pasado fin de semana sirvió para que el cuadro de actores "se venga arriba".

Para Marta Gómez, el mejor recuerdo de la Partida y de las Bodas es un cúmulo de sentimientos encontrados que va a "guardar para siempre". Su compañero de reparto Oriol Joanpere empezó sin tener "ni idea" de dónde se metía. Añadió que solo al vivir la multitudinaria escenificación se ha dado cuenta "al ciento por cien" de la magnitud del evento. "Ha sido increíble, un sueño", concluyó.

Etiquetas
Comentarios