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Teruel

La uci del Polanco lleva 6 meses buscando sin éxito un médico para hacer guardias

Cinco de los seis intensivistas de la plantilla tienen que trabajar 6 noches al mes y en periodo de vacaciones, 8.

La uci de Teruel, en la foto.
La uci del Polanco lleva 6 meses buscando sin éxito un médico para hacer guardias
A. García/bykofoto

La unidad de cuidados intensivos (uci) del hospital Obispo Polanco de Teruel está experimentando de forma directa las dificultades que existen para hallar médicos especialistas dispuestos a trabajar en un centro sanitario periférico. El servicio lleva desde el pasado mes de junio buscando un facultativo para hacer guardias, pero no lo encuentra. Lo mismo ocurre en Traumatología y Radiología, con dos plazas vacantes en cada una de estas especialidades desde antes del verano.

El director de la uci del Obispo Polanco, José María Montón, explicó que la oferta se ha publicado, sin éxito, en páginas web y en revistas especializadas en medicina intensiva, además de llevar a cabo contactos y gestiones con profesionales de prácticamente toda la geografía española, como Valencia, País Vasco, Madrid, Castilla-León, Andalucía o el resto de Aragón.

El problema surgió cuando uno de los 6 facultativos que integran la plantilla estructural de la uci de Teruel dejó de hacer guardias por su edad, una posibilidad que la ley contempla. Se contrató entonces a un intensivista que cubrió ese puesto por las noches, pero el profesional abandonó el Obispo Polanco el pasado mes de mayo.

Ahora, cinco facultativos tienen que repartirse las 30 noches de guardia que hay en cada mes, lo que supone trabajar en horario nocturno seis veces al mes. La situación se complica en periodo de vacaciones y puentes festivos, cuando parte de la plantilla libra, pues los facultativos llegan a realizar hasta ocho guardias al mes.

Un contrato "bueno"

El responsable de la uci turolense admite que se trata de un número de guardias considerable, si bien asegura que, pese a ello, "el trabajo va saliendo sin mayores problemas". Montón destacó que el tipo de contrato que se ofrece al nuevo intensivista es "bueno", al ser de carácter indefinido, pero manifestó que ni siquiera bajo estas condiciones han logrado encontrar un facultativo para Teruel.

El panorama podría empeorar a raíz del concurso de traslados puesto en marcha por el Gobierno aragonés, pues uno de los intensivistas ha solicitado nuevo destino, si bien otro facultativo ha pedido trabajar en Teruel.

A juicio de Montón, Teruel, con 35.000 habitantes, no puede competir con la oferta laboral y de servicios de ciudades más grandes. Sostiene, además, que una mejor previsión por parte del Ministerio de Educación en la formación de estudiantes de aquellas especialidades con más demanda, así como una secuencia regular de traslados y oposiciones para cubrir plazas vacantes, acabarían con la falta de médicos en hospitales periféricos. Aboga también por la unificación de la bolsa de interinos en Aragón, ahora distribuida por hospitales.

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