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Teruel

La reforma del Palacio de Justicia de la capital se retrasa hasta mediados de diciembre

Los trabajadores, trasladados hace ya dos meses a un lugar provisional, denuncian carencias para desarrollar su labor.

Las obras para remodelar el Palacio de Justicia de Teruel no comenzarán hasta mediados del próximo mes de diciembre. Pese a que el arranque de los trabajos había sido anunciado para el pasado mes de septiembre, la demora en la tramitación del contrato de obras –que aún no se ha firmado– y de la dirección facultativa están impidiendo dar inicio a la reforma.

Mientras tanto, la precariedad material rodea el trabajo de los 53 jueces, fiscales, secretarios y auxiliares de Justicia –la mitad de la plantilla– que hace ya dos meses fueron trasladados provisionalmente al edificio de la DGA conocido como la Casa Blanca para facilitar el desarrollo de las obras de reforma en el Palacio de Justicia, donde se ha quedado la otra mitad de los empleados.

Así lo denuncian sindicatos y trabajadores, quienes se quejan de los múltiples problemas que aseguran encontrar para desarrollar su trabajo a diario con normalidad en esta ubicación temporal.

Frecuentes apagones en los ordenadores por caídas de tensión, compañeros instalados en los pasillos por falta de sitio, cristales que se han hecho opacos por el paso del tiempo dada la antigüedad de la Casa Blanca –construida en los años 70 del siglo pasado– y aseos demasiado viejos, son algunas de las deficiencias que denuncian.

Pero no solo es eso. La falta de una sala de espera obligó el pasado miércoles a una mujer víctima de malos tratos y a su presunto agresor a permanecer juntos en el mismo pasillo hasta el inicio del juicio, incumpliendo la orden de alejamiento que pesaba sobre el acusado. Ella, según relataron fuentes judiciales, se vio obligada a refugiarse en un despacho ante el altercado que protagonizó su expareja y el temor a resultar agredida.

Además, no está operativo el arco detector de metales ni el escáner de bolsos situados a la entrada. Por otro lado, la sala de vistas de la Audiencia Provincial de Teruel se ha instalado en un antiguo salón de actos en el que hay demasiado espacio para el público –cuenta con un centenar de butacas– y muy poco para el tribunal. El lugar no cuenta con banquillo de los acusados, lo que obligó hace 15 días a los trabajadores a trasladar hasta allí 7 sillas del bar que existe en el edificio y que está cerrado desde hace años, para ubicar a otros tantos procesados.Fiscales sin llave

Desde la Fiscalía se quejan de que solo el fiscal de guardia dispone de llave de acceso desde el exterior, lo que impide que el resto del personal pueda acudir fuera de hora para terminar un trabajo o revisar documentación. Explican que el programa informático con el que trabajan solo es accesible desde los ordenadores del Juzgado, lo que hace imposible desarrollar la labor desde casa u otra ubicación.

"La situación es muy precaria y la organización, mala", se quejó el representante de los trabajadores por el sindicato CSIF, Antonio Salvador. "Siempre dijimos que el edificio de la Casa Blanca no era el más apto, sobre todo porque solo han podido traer aquí a la mitad de los órganos judiciales y el resto se ha quedado en el Palacio de Justicia", señaló. El sindicalista agregó que el inmueble "no reúne las características de un edificio judicial".

Salvador explicó que al haberse mantenido en el edificio antiguo los juzgados de instrucción y, sin embargo, trasladar a la Casa Blanca la Fiscalía, los fiscales están continuamente "yendo y viniendo para conocer los expedientes". "Es una situación insostenible", subrayó el portavoz del CSIF.

La Unión Temporal de Empresa (UTE) formada por Construcciones Mariano López y Urbyma será la encargada de llevar a cabo las obras de acondicionamiento del Palacio de Justicia de Teruel. El importe asciende a 2,6 millones de euros más IVA. La reforma, cuyo plazo de ejecución es de 18 meses, pretende adaptar los espacios a las necesidades de la Nueva Oficina Judicial.

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