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Teruel

Pueblos de la N-330 mostrarán a diputados de Teruel y Valencia el mal estado de la carretera

Catorce ayuntamientos convocan a los políticos a una reunión en Libros el próximo 8 de junio. Más de 2.200 firmas reclaman el arreglo de la calzada, sin arcenes y con curvas peligrosas.

Una media de 100 camiones al día transitan por la N-330 entre Teruel y Castielfabib. La falta de arcenes y las curvas complican la circulación. Por lo general, si un camión vuelca, ambos carriles quedan cortados sin posibilidad de dar paso alternativo.
Una media de 100 camiones al día transitan por la N-330 entre Teruel y Castielfabib. La falta de arcenes y las curvas complican la circulación. Por lo general, si un camión vuelca, ambos carriles quedan cortados sin posibilidad de dar paso alternativo.
A. García/Bykofoto

Los 14 ayuntamientos de Teruel y Valencia que protestan por el mal estado de los 35 kilómetros de la N-330 que discurren entre la capital turolense y Castielfabib, un municipio del enclave valenciano del Rincón de Ademuz, han decidido intensificar su campaña para lograr que el tramo sea objeto de una mejora. Denuncian que la vía, pese a formar parte de la red principal de carreteras, carece de arcenes y tiene curvas muy peligrosas, lo que hace que los camiones sufran vuelcos con frecuencia. Desde el año 2000 se han registrado 312 accidentes con un saldo de 5 fallecidos y 87 heridos.

Los municipios han acordado convocar a una reunión prevista para el próximo 8 de junio en Libros –uno de los pueblos por los que discurre la N-330– a los diputados nacionales, autonómicos y provinciales de Teruel y Valencia. El propósito es que todos ellos comprueben directamente las deficiencias de la carretera y defiendan la remodelación de esta vía de comunicación en las distintas instituciones en las que trabajan.

"Estamos todos a una"

La medida fue aprobada la noche del pasado viernes en una asamblea celebrada en Libros a la que acudieron alcaldes y concejales de buena parte de los 14 municipios. "Estamos todos a una. Solo queremos que los políticos de uno y otro color lleven a Madrid nuestra reivindicación, porque esta carretera está olvidada", manifestó el alcalde de Villel, Juan José Gómez.

Entre los acuerdos adoptados figura también enviar a todos los partidos políticos el manifiesto en el que denuncian el pésimo estado de la N-330, así como presentar mociones en las diputaciones provinciales y en los gobiernos autonómicos de Teruel y Valencia instando al Ministerio de Fomento a que intervenga en la carretera. La vía cuenta con un proyecto de mejora desde 1997, pero nunca llegó a ejecutarse, mientras que la idea de construir allí un tramo de la autovía A-40 está aparcada tras la resolución negativa a la declaración de impacto ambiental.

Las poblaciones quieren incorporar a esta campaña de presión a municipios de la vecina provincia de Cuenca y de la Serranía Valenciana, con lo que la cifra de localidades implicadas en la reivindicación podría alcanzar la treintena. De hecho, algunos pueblos habrían expresado ya su disposición a participar en la reclamación, como Titaguas (Valencia) o Cañete y Salvacañete, de Cuenca.

"Creemos que muchos pueblos se sumarán, porque sus vecinos transitan por la N-330 y todos vemos la peligrosidad que ofrece su trazado", destacó el alcalde de Castielfabib, Eduardo Aguilar.

El alcalde de Castielfabib, coordinador de la campaña, mostró su confianza en que las quejas de los ayuntamientos sean atendidas y señaló que el director general de Carreteras del Ministerio de Fomento, Jorge Urrecho, se ha comprometido a viajar a la zona para conocer de primera mano la precaria situación de esta vía que une dos capitales de provincia, Teruel y Cuenca.

Por su parte, el alcalde de Libros, Raúl Arana, lamentó que tras muchos años reclamando el arreglo de la carretera "aún no se haya hecho nada". "No queremos –continuó Arana– una autopista, sino que se ensanche la calzada, se habiliten arcenes y, si es necesario, en algún pueblo se haga una variante; son cosas sencillas".

Los vecinos han puesto en marcha una recogida de firmas con la que han conseguido ya más de 2.200 apoyos a través de internet y una cifra todavía por cuantificar mediante hojas de papel distribuidas por establecimientos hosteleros y comerciales de las localidades de la zona. "Cuantas más firmas tengamos, más peso tendrá nuestra reivindicación", resaltó Arana.

Según explicó el alcalde de Villel, la siniestralidad en la N-330 es "para tener en cuenta". "Es raro el mes que no hay un accidente", dijo. "La calzada –agregó– es tan estrecha que, cuando dos camiones se cruzan, los retrovisores casi se tocan".

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