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Caza

Aumenta la presión cinegética en la Reserva de Caza de Montes Universales

Se ha informado sobre el área de la Reserva de caza que se destinará al aprovechamiento cinegético para la próxima temporada.

La Junta Consultiva de la Reserva de Caza de los Montes Universales, reunida en la localidad turolense de Noguera de Albarracín (Teruel), ha acordado incrementar la presión cinegética para equilibrar este ecosistema.

A la reunión han asistido el director general de Conservación del Medio Natural del Gobierno de Aragón, Pablo Munilla, y el presidente de dicho órgano consultivo, Julio Moreno, junto al resto de componentes.

En esta reunión se ha expuesto el resultado cinegético de temporada 2012-2013, y se ha informado sobre el área de la Reserva de caza que se destinará al aprovechamiento cinegético para la próxima temporada 2013-2014.

También se han expuesto algunas de las novedades que hay previstas en la gestión de todas las Reservas de caza de Aragón, como puede ser el nuevo modelo acordado con los municipios de la zona, implicando a los ayuntamientos -que serán quienes saquen a subasta el cien por cien de los trofeos- y creando un fondo de gestión de cada Reserva de caza. 

Aprovechamiento

Respecto a lo que será el aprovechamiento cinegético de la próxima temporada 2013-2014 en los "Montes Universales", en la reunión se acordó incrementarla notablemente durante los próximos 3 ó 4 años, para así equilibrar la capacidad de carga de la zona natural y la población existente de ciervo o 'venado' cifrándose en torno a unos 2.500 ejemplares en todo el territorio muestreado, de los que unos 1.250 serían hembras. 

Por ello, y en previsión del índice de fertilidad de la especie, en esta temporada está previsto subir el número de ejemplares a abatir de los 800 a los 1.026 ciervos que se van a autorizar en este año, de los que unos doscientos se "descastarán" en primavera durante la época de veda.

La reunión también ha servido para analizar la actuación que se llevará a cabo - con autorización del Ayuntamiento de Griegos- de vallar entre 300 y 400 hectáreas de fincas agrícolas, para así evitar los daños agrícolas de las especies cinegéticas en las cosechas próximas al bosque.

Además, se señalado que este año el Gobierno de Aragón tramitará el pago de las "cuotas complementarias" que estaban pendientes sin pagar a los ayuntamientos y propietarios de terrenos de los seis años anteriores.

Tras la reunión se ha explicado que, como novedad de 2013, las peritaciones de daños agrícolas de los ciervos se realizarán por el personal técnico del Servicio Provincial de Teruel del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, lo que ha supuesto una reducción de los costes de peritación.

La reserva de caza de los Montes Universales

La actual Reserva de Caza de Montes Universales fue creada el 21 de marzo de 1973. Tiene una superficie de 49.778 hectáreas, repartidas por los municipios turolenses de Albarracín, Orihuela del Tremedal, Bronchales, Monterde de Albarracín, Torres de Albarracín, Tramacastilla, Noguera, Griegos, Gudalaviar, Villar del Cobo, Frías de Albarracín, Calomarde y Royuela.

La especie cinegética principal es el ciervo, pero concurren en la zona otras especies objeto de caza como el corzo, el jabalí, la perdiz roja, la liebre, la codorniz y el gamo.

Reservas de caza de Aragón

Las Reservas de caza de Aragón son terrenos así declarados, para promover, conservar y fomentar determinadas especies cinegéticas debido a sus valores y excepcionales posibilidades venatorias, subordinando a esta finalidad su posible aprovechamiento cinegético.

En Aragón existen ocho Reservas de caza: Los Valles, Viñamala, Los Circos, Benasque, Garcipollera, Montes Universales, Beceite y Masías de Ejulve, donde las principales especies cinegéticas son el sarrio, corzo, jabalí, ciervo, gamo y cabra montés, además de la becada.

Reglamentariamente se establece la organización y el funcionamiento de las Reservas de caza, que incorpora una Junta Consultiva en la que están representados de forma equilibrada todos los intereses implicados.

En los municipios implicados, la repercusión socioeconómica tiene una relación directa con el personal encargado de la vigilancia y gestión cinegética, las subvenciones y las partidas dedicadas al funcionamiento de las reservas. A esta repercusión económica directa hay que sumar los ingresos obtenidos de las subastas de los permisos asignados a los propietarios y los ingresos por cuota complementaria por pieza cazada. Además, el turismo asociado a la caza origina otros impactos económicos directos e indirectos.

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