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Quejas vecinales en Alcañiz por humedades derivadas de la reforma de la calle de San Pedro

El Ayuntamiento dice que se trata de casos concretos y que se siguieron las recomendaciones de un gabinete técnico.

El bar La Noche Roja no ha podido abrir por las humedades.
Quejas vecinales en Alcañiz por humedades derivadas de la reforma de la calle de San Pedro
J. ZARDOYA

«Esto me va a costar la vida. Estoy con depresiones desde hace más de dos años y llevo viviendo cuarenta en esta casa. Nunca habíamos tenido problemas de humedad. Estoy desesperada». Así resume Felicidad Soler su situación. La mujer es propietaria del número 55 de la calle San Pedro y del bar 'La Noche Roja', que no ha vuelto a abrir desde que el Ayuntamiento rellenase con hormigón la cueva donde se reunían los clientes. Desgraciadamente para muchos vecinos de esta parte del casco viejo de Alcañiz no es un caso único.

Decenas de viviendas que se levantan al abrigo de la falda del monte Pui Pinos tienen estos problemas. Las calles, estrechas y largas, se distribuyen paralelas entre sí siguiendo las curvas de nivel alrededor del castillo calatravo. Son tan antiguas como la ciudad y desde el siglo XII conformaron el Alcañiz primigenio. Sin embargo, a estas decenas de viviendas que han soportado siglos de guerras, saqueos o bombardeos les amenaza ahora un enemigo silencioso y tenaz: la humedad.

Con idea de intentar solucionar los problemas de los vecinos, que llevaban denunciando desde hace más de 20 años las filtraciones de agua, el Ayuntamiento de Alcañiz inició la reforma de la calle de San Pedro. En las obras, que se prolongaron durante todo el año 2008, se invirtieron más de medio millón de euros. Se sustituyeron las redes de saneamiento y suministro y se hormigonaron decenas de bodegas que se distribuían bajo la calle.

Se contrató incluso un estudio geológico de la zona para ver el origen del problema. Pero aunque en algunos casos ha mejorado las deficiencias, en otros persisten en forma de humedades. «No se puede generalizar, la casuística es muy diferente», explica la concejal de Obras, Liliana Benito (IU). La responsable insiste en que se trata de casos «concretos» y que el Ayuntamiento realiza un seguimiento «continuo» de las viviendas afectadas.

Respecto a si la solución de hormigonar las bodegas fue la acertada, Benito no quiere entrar a valorarla ya que «fue la solución que dieron los técnicos de un gabinete en su momento», asegura.

Mientras tanto, los vecinos soportan los problemas. Carmen España también tiene problemas en la bodega de su casa y en la escalera de la calle San Pedro, 69. La mujer tiene 88 años y lleva seis décadas viviendo en una casa que levantó junto a su marido. «Esto ha estado seco toda la vida», explica señalando las manchas húmedas que supura la roca donde está excavado el sótano. «A los tres días de que terminasen de arreglar la calle empezaron los problemas. Mi hija ha llevado escritos al Ayuntamiento de Alcañiz, pero no nos han dicho nunca nada ni nos han aportado ninguna solución», comenta con resignación. Se da la circunstancia de que esta mujer les facilitó la electricidad y el agua necesaria a la empresa constructora que reformó la calle, Multiasistencia Servial.

También Miguelina Molías, que reside en la calle San Pedro, 63, tiene humedades en su bodega. La mujer ha dado la batalla por perdida después de intentar que uno u otro le solucionasen los problemas. «El seguro no quiere hacerse cargo porque dice que no es de ninguna tubería de la casa», explica. Su bodega fue una en las que el Ayuntamiento colocó una de las bombas extractoras sumergidas que instaló en una arqueta. El aparato se pone en marcha automáticamente cuando el agua lleva a un nivel determinado. «No la he visto funcionar en la vida. Ganas que tuvieron de gastarse los dineros», asegura tajante.

La bodega de Miguel Coma también tiene manchas de humedades. «Si se acumula la humedad caen gotas al final. La pintura y el cemento se están desprendiendo», explica este vecino de la calle Caldereros. «Este problema no es nuevo; se arrastra desde hace años. La reforma de la calle no se si ha arreglado algo», comenta resignado.

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