Despliega el menú
Teruel
Suscríbete

REIVINDICACIÓN

Protesta vecinal por los 10 meses de retraso que acumula la reforma de Domingo Gascón

Vecinos y comerciantes cubren las fachadas de pancartas reivindicativas con motivo de una visita del alcalde.

La visita del alcalde y concejales fue recibida por los vecinos con pancartas de protesta en los balcones.
Protesta vecinal por los 10 meses de retraso que acumula la reforma de Domingo Gascón
A. G.

La paciencia de los vecinos y, sobre todo, de los comerciantes de la plaza de Domingo Gascón de Teruel se ha agotado tras el último incumplimiento con la finalización de las obras de reurbanización de este espacio, donde también se construye un edificio subterráneo de tres plantas. El alcalde, Manuel Blasco, y los concejales de todos los grupos municipales que ayer visitaron el lugar para comprobar el nivel de ejecución del proyecto y analizar sus posibles usos posteriores fueron recibidos con las fachadas empapeladas con pancartas que reclaman la urgente conclusión de los trabajos. Aunque el plazo de ejecución inicial era de 15 meses han pasado ya 25 y la obra sigue inacabada.

Vecinos y comerciantes denunciaron que han recibido del Ayuntamiento sucesivos plazos para la finalización de las calles que rodearán el edificio central -que apenas sobresaldrá del nivel de la plaza- que siempre se han incumplido. Hartos de retrasos y de la escasa información sobre la ejecución y el aprovechamiento futuro, han iniciado movilizaciones de protesta.

Además de colgar las pancartas de balcones y ventanas, mantuvieron a pie de obra una reunión con el alcalde para trasladarle su indignación. También barajan la posibilidad de suspender el pago de impuestos municipales o reclamar la devolución de los que han pagado desde el inicio de la obra.

Manuel Blasco se mostró comprensivo con las protestas vecinales y consideró que, dados los sucesivos retrasos y las molestias soportadas, los residentes y comerciantes de la plaza "tienen razón". Blasco reconoció que no existe ninguna fecha precisa para el fin de la obra y lamentó que, en algunos momentos, ha estado "casi abandonada" con la consiguiente indignación vecinal.

Durante la visita, la empresa constructora, FCC, se comprometió a terminar los trabajos a finales de abril o principios de mayo. También anunció que acometerá de inmediato la pavimentación de las calles perimetrales. Esta fase comportará la retirada de las vallas, que volverán a reponerse para rematar las paredes laterales que sobresalen del edificio central. A instancias del alcalde, FCC se comprometió a recuperar la estatua al labrador que existía en este mismo espacio antes de acometer la reforma.

Los propietarios de las viviendas y los empresarios de la plaza urgieron al alcalde a que se termine la superficie de la plaza, independientemente del futuro del espacio interior. Un vecino reclamó "que la obra se acabe por fuera para, por lo menos, quitar las vallas que limitan el paso de los peatones y, luego, que hagan lo que quieran dentro". Otra residente dijo que "solo se ve trabajar una hormigonera y cuatro obreros, y así es imposible terminar".

La reforma de la plaza de Domingo Gascón o del Mercado es ejecutada por la sociedad municipal Urban Teruel S. A. con financiación de la DGA. El presupuesto asciende a 7,5 millones de euros. Los trabajos, que se iniciaron en diciembre de 2008, habilitarán un edificio subterráneo que se destinará al ocio juvenil y que estará rematado en la superficie por una zona de esparcimiento rodeada por calles perimetrales peatonales. El cableado que sobrevuela la plaza se canalizará por el subsuelo y se instalarán cuatro contenedores de basura soterrados.

El portavoz de los comerciantes de la plaza, Joaquín Benedicto, dijo que los establecimientos afectados por la obra están pasando "dos años muy duros" por la pérdida de clientes derivada de la reforma, un contratiempo que se suma a los efectos de la crisis económica. Benedicto señaló que siempre que se han dirigido al Ayuntamiento para pedir una solución han recibido "buenas palabras que no se han correspondido con los hechos". Según este empreario, "desde el principio la gestión del proyecto ha sido caótica".

El pasado mes de julio, el compromiso municipal fue terminar la superficie de la plaza en agosto. El pasado diciembre la fecha se fijó a finales de enero, pero también lleva camino de incumplirse.

Miedo al botellón

Los vecinos y comerciantes manifestaron también su inquietud por el uso futuro del edificio subterráneo de la plaza, aunque, admitieron que, vista la evolución de las obras lo que realmente les inquieta es la ejecución del proyecto. Uno de los comerciantes que conversó con el alcalde durante su visita a las obras señaló que el aprovechamiento de los locales del subsuelo queda todavía "muy lejos" en el tiempo.

El vecindario ha manifestado su preocupación de que, ante el destino previsto para edificio de la plaza, esta se convierta en un botellódromo improvisado. Manuel Blasco reconoció que el proyecto ejecutado se acometió "en contra" de la opinón vecinal -que prefería un parquin- y se comprometió a que no derive "en una zona de botellón". Blasco se mostró partidario de privatizar la gestión mediante una concesión.

El alcalde acordó con vecinos y comerciantes la constitución de una comisión de seis personas que representará a los afectados por la obra en el seguimiento de su evolución. Blasco adelantó que el Ayuntamiento estará "vigilante" con la marcha del proyecto hasta su finalización.

El edificio subterráneo, proyectado por los gabinetes PKMN y Mi5, tendrá 3.235 metros cuadrados de superficie útil y se dedicará al ocio juvenil y adolescente basado en las nuevas tecnologías.

Etiquetas