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SIN DAÑOS ESTRUCTURALES

Una plaga de termitas causa destrozos en el cuartel de Sarrión

Los insectos atacan los marcos de las puertas y algunos otros elementos de madera, pero sin afectar a la estructura, rehabilitada en los años noventa.

Las termitas atacan la carpintería del cuartel de Sarrión, rehabilitado en los años noventa.
Una plaga de termitas causa destrozos en el cuartel de Sarrión
ANTONIO GARCíA

La plaga de termitas que afecta al cuartel de la Guardia Civil de Sarrión, ocupado por una veintena de agentes, ha causado daños en la carpintería de madera del edificio, situado a las afueras de la localidad y que fue rehabilitado integralmente en la década de los noventa por una escuela taller.

La colonia de insectos devoradores de madera se encuentra en una fase inicial, pero ha dañado los marcos de seis puertas en la planta baja, además de causar otros daños en una barandilla de escalera y en una viga. La plaga no afecta, de momento, a la estructura del edificio.

Los destrozos no alteran la operatividad del cuartel ni de sus agentes, entre los que figura una dotación de Tráfico. Una fuente de la Delegación del Gobierno confirmó que la Guardia Civil ha solicitado un informe a una empresa especializada para determinar la magnitud de la afección.

El cuartel fue levantado en la posguerra por la Dirección General de Regiones Devastadas. En 1991 se encontraba en estado ruinoso y tuvo que ser rehabilitado. Más recientemente, fue sometido a una nueva intervención para mejorar la habitabilidad. Se trata de uno de los principales acuartelamientos de la provincia por su dotación y por la amplia zona que cubre.

La plaga de termitas no se limita al cuartel sino que afecta también a casas particulares. Una vecina que reside cerca del acuartelamiento, María Igual, explicó que el pasado verano tuvo que sustituir el marco de la puerta de la calle porque había sido destrozado por las termitas.

También a pocos metros del cuartel, otra vecina afirmó que hace dos años tuvo que realizar una reparación en profundidad de la fachada y la cubierta para subsanar los desperfectos causados por estos insectos. La mujer señaló que la situación "fue horrorosa. Era imposible parar el problema porque es muy complicado dar con el termitero". Finalmente, el tratamiento con insecticidas de las vigas más dañadas y las reformas resolvieron el contratiempo.

La humedad del suelo y las temperaturas suaves del invierno propician el desarrollo de los termiteros. Un residente próximo al cuartel apuntó que "los maderos que clavo en el huerto aparecen a los pocos días medio comidos por las termitas".

El brote de colonias de termitas se ha repetido en distintos puntos de la provincia en los últimos años. La mayor afección se produjo a finales de 2008 en Villafranca del Campo cuando una plaga dañó la carpintería y, en algunos casos, también la estructura de quince casas, cuatro de ellas habitadas de forma permanente. La acción de los insectos obligó a los propietarios a realizar importantes obras de consolidación. Finalmente, tuvieron que recurrir, con el Ayuntamiento, a una empresa especializada para acabar con el termitero.

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