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Teruel
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TEMPLO DEL SIGLO XVII

Una acera lleva cortada 15 días al caer cascotes de la iglesia del Salvador

El obispado espera el permiso municipal de obras para colocar andamios y reparar los daños en la cornisa. El templo, del siglo XVII, está en una de las calles más transitadas.

Piedras y cal desprendidas de la cornisa de la iglesia, permanecían ayer en la acera.
Una acera lleva cortada 15 días al caer cascotes de la iglesia del Salvador
ANTONIO GARCíA

Desde hace dos semanas un tramo de acera de la calle Nueva de Teruel permanece vallado e intransitable tras haberse desprendido un trozo de la cornisa de la iglesia del Salvador, un edificio barroco del siglo XVII catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) tanto por sus características como por tener al lado la torre mudéjar del mismo nombre, que está considerada Patrimonio de la Humanidad.

Los materiales cayeron al suelo, según indicó el delegado episcopal de Patrimonio de Teruel, Pedro Luis Hernando, coincidiendo con el puente festivo de la Imaculada. Por suerte, el incidente no ocasionó daños personales, pese a que el desprendimiento se produjo justo al lado de una de las dos entradas al templo, que está ubicado, además, en una de las calles del Centro Histórico más transitadas. Desde entonces, los cascotes permanecen en el suelo.

Hernando explicó ayer que inmediatamente después de que se cayera el trozo de alero, el Obispado solicitó a la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento el permiso de obras correspondiente para poder acometer la reparación, sin que hasta la fecha el Consistorio haya dado respuesta. "Nosotros queremos arreglarlo cuanto antes, pero necesitamos el permiso", subrayó el delegado episcopal.

El concejal de Urbanismo de Teruel, Jesús Fuertes, admitió desconocer en qué fase concreta de tramitación se encuentra el permiso solicitado por el Obispado. Afirmó, no obstante, que "si la reparación se considera urgente y la situación en que ha quedado la cornisa reviste un peligro inminente, el Ayuntamiento actuará con rapidez".

Uno de los arquitectos técnicos del gabinete que trabaja para el Obispado, José Narvaiza, quien revisó el edificio nada más caerse el trozo de cornisa, señaló que el desprendimiento ha podido producirse por la filtración de agua en los muros, causada a su vez por la acumulación de excrementos de paloma en el tejado y por una falta de obras de mantenimiento en el edificio. Asimismo, los bruscos cambios de temperatura que registra Teruel, con oscilaciones de hasta 25 grados en un solo día, también habrían influido. Narvaiza afirmó que podrían caer a la calle más piedras y yeso por estos mismos motivos en fechas próximas.

"Es peligroso"

Los viandantes criticaban ayer lo ocurrido y reclamaban una rápida actuación. "Si esas piedras le caen a alguien en la cabeza, lo matan. Eso está muy peligroso. Es una desvergüenza no haberlo arreglado ya", señaló una mujer. Otra señora destacó que los restos de la cornisa desparramados por el suelo "dan muy mala imagen de una ciudad que quiere ser turística".

La iglesia del Salvador ha sido objeto de algunas intervenciones de mejora. Hace 10 años se reparó la techumbre y se restauró el interior mientras que hace cinco años se pintaron los aleros y se restauraron las fachadas. Para evitar nuevos desprendimientos de la cornisa, el Obispado de la Diócesis de Teruel y Albarracín tiene previsto reponer el trozo caído y colocar unas varillas metálicas que sujeten el alero.

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