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EMPLEO

La formación de jóvenes parados, un método para combatir la crisis

La comarca de Cuencas Mineras ha decidido crear talleres de energías renovables y medio ambiente.

Los jóvenes trabajan en una ladera de Utrillas.
La formación de jóvenes parados, un método para combatir la crisis
ANTONIO GARCíA

La falta de alternativas industriales a la minería y a las empresas que han cerrado los dos últimos años a causa de la crisis económica se combate en la Cuenca Minera central con cursos formativos retribuidos.

Los responsables de la comarca tienen claro que la formación incrementa las posibilidades de empleo, todavía más si esta se centra en materias con grandes expectativas laborales en la zona. La institución comarcal ha iniciado este año talleres sobre energías renovables y medio ambiente con 30 jóvenes entre 20 y 30 años, que continuará en 2011 con otros tantos alumnos, y se prevé poner en marcha ese mismo año un ciclo formativo de auxiliar de enfermería en el Instituto Lázaro Carreter de Utrillas. La idea, según el presidente de la comarca Cuencas Mineras, Francisco Altaba, es disponer en un futuro cercano de personas capacitadas para acometer trabajos en las áreas en las que se prevé un mayor crecimiento.

Altaba señaló que será necesario personal especializado para poner en marcha un proyecto piloto con el que se pretende ahorrar consumo mediante el desarrollo de sistemas de energía renovable en edificios públicos y privados. Se hará realidad en breve con financiación del plan de desarrollo rural sostenible.

Considera que la limpieza y restauración ambiental de los montes, necesaria sobre todo tras la experiencia de los incendios de hace dos años, requerirá la configuración de cuadrillas con conocimientos en estas materias.

Expectativas en residencias

Otras áreas con grandes expetativas laborales, a juicio de Altaba, serán las asistenciales, con la apertura en verano del próximo año de la residencia para enfermos de alzheimer de Martín del Río, o las residencias de ancianos de Muniesa y Utrillas. "Creemos que estos centros pueden suponer 200 puestos de trabajo potenciales, que sería deseable que se cubrierán con personas de la comarca", precisaba el presidente comarcal. Para facilitar la formación en materia de auxiliar de enfermería, la comarca ha solicitado al Departamento de Educación la implantación de un módulo en el instituto de Utrillas.

La escasez de recursos económicos en la zona, acrecentada en los dos últimos años, ha hecho que los talleres formativos hayan tenido una gran demanda. Como uno de los alicientes figura la retribución que reciben los alumnos, ligeramente superior al salario mínimo interprofesional.

El director de los talleres, Juan Cañizares, explicó que la apertura de un taller de medio ambiente responde a las necesidades que existen en este sector. "Este es el perfil del profesional de las últimas ofertas del Inaem de la comarca", subrayaba el director.

Este curso, que se centra en el aprendizaje de la restauración de zonas degradadas, o la habilitación de espacios de ocio y mejora de laderas, ha sido también uno de los más demandados. La actividad al aire libre atrae más que la especialización en energías solar térmica y fotovoltaica -el otro curso-, por ser más estático.

Eso es lo que piensa Ana Morilla, una de las alumnas, a quien "la necesidad" le obligó a inscribirse en este taller. "Y no me arrepiento", agrega. Con su marido en paro y una pequeña de dos años a la que atender, esta joven vio en los cursos que ofrece la comarca "un medio para ampliar formación y obtener ingresos, al mismo tiempo". Julio Hernández, un zaragozano que se trasladó hace un año a Cañizar del Olivar, cree que la formación que está recibiendo en restauración medioambiental es una oportunidad que le permitirá tener "más posibilidades de empleo, dentro de las pocas expectativas laborales que hay en la zona", matiza. Y afirma que las cuadrillas de montes se perfilan como un posible objetivo.

Los talleres formativos están dirigidos preferentemente a jóvenes con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años, un tramo especialmente afectado por el desempleo en la comarca. Francisco Altaba señaló que los últimos datos de las listas del paro del Inaem ponen de manifiesto que 170 de los desempleados son jóvenes incluidos en esa franja de edad.

La crisis económica, que desde 2008 se ha cebado en la comarca con el cierre de distintas empresas, ha provocado la pérdida de más de 600 empleos. Teruel Fundiciones, Conet, MT o Athemia son algunas de las industrias de automoción que han cerrado.

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