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CAZA

Fuentes de Rubielos rechaza el plan de caza local

Se opone a una modalidad que provocó dos heridos graves por mordeduras de perros. El presidente de la sociedad de cazadores asegura que cumple la legislación.

17 de enero de 2010. Como consecuencia del ataque de una jauría, Ramón Rubira, de Burriana (Castellón), sufrió heridas por todo el cuerpo.
Fuentes de Rubielos rechaza el plan de caza local
TONI LOSAS-LAS PROVINCIAS

El Ayuntamiento de Fuentes de Rubielos mantiene un tenso enfrentamiento con la sociedad de cazadores que gestiona el coto local al estimar que su actitud podría propiciar que se repitan hechos como los sucedidos en enero de 2010, cuando la jauría que acompañaba a un cazador se abalanzó contra un vecino de Burriana (Castellón), Ramón Rubira, que sufrió graves heridas por mordiscos y desgarros. Un incidente similar se había producido justo un año antes con una manada de perros del mismo cazador, Amable Alegre, como protagonista. El Consistorio se opone frontalmente al plan de caza para la próxima temporada porque prevé la modalidad de 'salto', la que practicaba Alegre cuando se produjeron las dos agresiones de los canes.

El pleno municipal ya aprobó por unanimidad en enero de 2010, poco después del ataque sufrido por el vecino de Burriana, prohibir la caza mediante "salto", una modalidad consistente en que los cazadores se mueven libremente por el coto con sus perros en busca de presas. El alcalde, Eduardo Prat, consideró ayer inadmisible la insistencia de los aficionados a la caza en mantener una actividad que ha registrado dos incidentes de gravedad saldados con dos personas malheridas.

Ricardo Prat afirmó que el coto ha desoído la opinión municipal al incorporar el "salto" al plan para la próxima temporada, que arranca en septiembre. A juicio del alcalde, esta actitud puede propiciar "que ocurra otra vez algo parecido a lo que sucedió a principios de 2010 y 2009 e incluso con consecuencias más graves". Prat afirmó que "la gente del pueblo está en contra del 'salto', porque es una modalidad cinegética peligrosa".

El Ayuntamiento comunicó en enero de 2010 a la sociedad de cazadores y al Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) -entidad encargada de aprobar los planes de caza- su oposición frontal a la caza por "salto". Sin embargo la postura municipal ha sido desoída por ambos destinatarios.

El alcalde remitió el pasado 4 de agosto una carta a la sociedad de cazadores para advertirle que, si persiste en su actitud, el Ayuntamiento rescindirá los contratos que mantiene con el coto para el aprovechamiento de los montes de propiedad municipal. Según el alcalde, "no puede ser" que las personas que salgan al campo durante la temporada de caza se vuelvan a exponer a incidentes con las jaurías de los cazadores. A su juicio, la sociedad de cazadores "no aprende de los errores".

El plan de caza ha sido, no obstante, aprobado por el INAGA al ajustarse a la normativa vigente. Una fuente del Departamento de Medio Ambiente afirmó que "el problema" que derivó en los dos ataques de perros en Fuentes de Rubielos "no es la modalidad de caza, que se practica en otros cotos sin ningún contratiempo".

El presidente de la sociedad de cazadores que gestiona el coto, Rafael Pastor, señaló, en la misma línea, que el plan "se ajusta a la legislación aragonesa". "Si al Ayuntamiento de Fuentes de Rubielos le parece mal, que la cambie", afirmó. Pastor dijo que le "da lo mismo" lo que piense el Consistorio porque lo que cuenta es el cumplimiento de la ley.

El delegado de la Federación Aragonesa de Caza en Teruel, Antonio Gómez, opinó que la peligrosidad de la caza depende de la actitud de cada cazador más que de la modalidad empleada. Gómez señaló que el 'salto' "se ha practicado toda la vida y no entraña más riesgos que otras fórmulas". A juicio del dirigente federativo, no tiene sentido vetar un tipo de caza que está contemplado por la legislación.

Investigación judicial

El último ataque protagonizado por los perros de Amable Alegre, ocurrido el 17 de enero de 2010, provocó graves heridas a Ramón Rubira, un vecino de Burriana pero con casa en Fuentes de Rubielos que acompañaba a su hijo, de caza. Los hechos están siendo investigados por el Juzgado de Instrucción número 1 de Teruel, donde ya han declarado Alegre y Rubira. Aunque los perros estaban en situación legal, dada su peligrosidad, la DGA impuso a su propietario la obligación de sacarlos con bozal y atados con cadenas.

El herido relató que de forma repentina la jauría que utilizaba Alegre para cazar jabalíes se abalanzó sobre él, que tuvo que permanecer hospitalizado por las lesiones sufridas y que todavía sufre las secuelas. Señaló que aún cojea de la pierna derecha, porque tiene "dañados los nervios", y no tiene fuerza en el brazo izquierdo. Según explicó, su hijo sigue muy afectado psíquicamente, "no puede dormir y recibe tratamiento psiquiátrico debido a los recuerdos de lo ocurrido".

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