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Arranca una de las peores campañas del cultivo de la trufa de los últimos años

La falta de lluvia podría reducir la produción de este hongo a la mitad de lo recolectado el pasado año.

Daniel Bertolín, el presidente de los truferos, recolecta trufas ayudado por su fiel perro
Arranca una de las peores campañas del cultivo de la trufa de los últimos años
ANTONIO GARCÍA

La campaña de recolección de la trufa negra se ha iniciado esta semana con perspectivas poco optimistas. La falta de lluvias del verano provocará que la producción de este hongo se reduzca a la mitad de lo recolectado el pasado año, una cifra que ascendió a 5 toneladas.

 

Estas son las previsiones de la Asociación de Truficultores de Teruel, una entidad integrada por casi 600 socios. Su presidente, Daniel Bertolín, considera que los primeros trabajos de recolección realizados estos días ponen de manifiesto que las producciones serán "mínimas". "Yo diría -agregaba el agricultor- que estaremos ante una de las peores campañas de los últimos años".

 

Según dijo, las condiciones climatológicas no han acompañado a este cultivo, ya que desde abril prácticamente no se han registrado precipitaciones de importancia. "Si no hay lluvia, no hay nada que hacer, porque, si bien la trufa no precisa mucha agua para su crecimiento, tienen que garantizarsen unos mínimos", manifestaba Bertolín.

 

Por el contrario, todo apunta a que las calidades del hongo serán excelentes. No tendrán un gran tamaño las pocas trufas que han podido crecer a pesar de la sequía, pero, según el presidente de los trifultores, "estas concentrarán todos los sabores y aromas".

 

Son todavía una minoría los agricultores que han habilitado en sus fincas truferas sistemas de riego por aspersión, una medida que garantiza la humedad que precisan las trufas. Las elevadas inversiones son el principal freno para poner en marcha este tipo de infraestructuras.

Ayudas reducidas

A los problemas de la sequía se suma la reducción de las ayudas que la Administración concede a la reforestación y que van destinadas, entre otras cuestiones, a potenciar los cultivos de las plastas truferas micorrizadas; carrascas y robles, principalmente en Teruel.

 

Daniel Bertolín asegura que esta circunstancia ha mermado la incorporación de nuevos emprendedores al mercado de la trufa. "Es un cultivo que atrae a los jóvenes, pero estos no se embarcan en grandes iniciativas si no tienen ayudas", explicaba el presidente de los truferos.

 

Como ejemplo, indicó que el Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón tan solo ha aprobado este año un 20 por ciento de los expedientes solicitados para poner en marcha nuevos cultivos. Ante esta situación, Bertolín asegura que "había unas perspectivas de unos 320 nuevos truficultores en todo Aragón y solo van a plantar unos 70".

 

Aún con todo, la truficultura es un campo de la agricultura en auge. La provincia de Teruel aglutina unas 5.000 hectáreas dedicadas a este cultico, una buena parte de las mismas concentradas en la zona de Sarrión. Se trata de la principal área de trufa cultivada de España.

 

El crecimiento que ha experimentado el sector en poco tiempo se debe a que, según Daniel Bertolín, "supone una enorme y segura fuente de riqueza para el mundo rural". Agregó que a pesar de ello, "parece que no recibe el suficiente reconocimiento por parte de la Administración".

La feria de Sarrión

Los truficultores esperan que las pesimistas perspectivas de la campaña se palíen de alguna manera con la feria internacional de la trufa, Fitruf, que se celebrará entre los días 4 y 6 de diciembre de este año en Sarrión.

 

Todo esta preparado para recibir a unos 40 expositores, viveristas y agricultores, que convierten por unos días a Sarrión en la capital de la trufa.

La feria, que cumplirá este año su novena edición, crece lenta pero imparable. El recinto ferial, una nave de apenas 900 metros cuadrados, se ha quedado pequeña para albergar a expositores y visitantes, de manera que el Ayuntamiento ha decidido ampliar la superficie con un anexo de 500 metros cuadros más de superficie, una medida que permitirá, según el alcalde, Narciso Martín, que el certamen se desarrolle con una mayor holgura.

 

A parte de contar con la presencia de empresarios y agricultores de las principales zonas truferas de España, en esta edición está prevista la participación de un truficultor italiano que asistirá con una muestra de trufa blanca del Piamonte, la más apreciada por los gastrónomos del mundo y que alcanza en los mercados precios desorbitados.

 

Como una de las novedades previstas, ocho restaurantes de la comarca de Gúdar-Javalambre mantendrán en sus menús platos con la trufa como ingrediente principal mientras dure la temporada del hongo.

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