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El Óvalo se abre el lunes al tráfico en los dos sentidos a costa de los peatones

La adaptación de este paseo, reformado hace solo 6 años, ha costado más de 400.000 euros.

Últimos trabajos en el Óvalo para ampliar el pasillo del tráfico
El Óvalo se abre el lunes al tráfico en los dos sentidos a costa de los peatones
A. G.

El paseo del Óvalo de Teruel se reabrirá al tráfico rodado en los dos sentidos de circulación mañana, lunes, a costa de una notable reducción del espacio peatonal. La ampliación del pasillo destinado al paso de vehículos ha costado 381.000 euros (440.000 con IVA). Supone la reforma de un proyecto ejecutado hace solo seis años con un coste de 8,2 millones de euros según un diseño conjunto de los arquitectos David Chipperfield y Fermín Vázquez que recibió varios premios nacionales e internacionales.

 

La DGA aportó, además, una subvención extra de 50.000 euros para completar la contarreforma del paseo en la zona situada delante del hotel Reina Cristina y para unos retoques imprevistos en la zona de la curva de La Glorieta.

 

El Ayuntamiento argumenta que la recuperación del tráfico en dos direcciones en el Óvalo -ya las tenía antes de la reforma diseñada por Chipperfield y Vázquez- permitirá completar la peatonalización del Centro Histórico, al configurar con las rondas, la calle Bajo los Arcos y la calle de San Francisco una ronda de circunvalación completa para el centro urbano.

 

El doble sentido de circulación del Óvalo cuenta con el apoyo unánime de los partidos políticos del Ayuntamiento y de la Federación de Asociaciones de Vecinos San Fernando.

 

Entre las obras ejecutadas para posibilitar el paso de vehículos en dos direcciones, figura la sustitución del pavimento en la zona de la calzada y el traslado de las luminarias que delimitan la franja destinada a los coches. Los adoquines de piedra Crisol importada de la India utilizados en la reforma de hace seis años se habían deteriorado notablemente en la zona usada por los automóviles.

 

La reordenación del tráfico en el paseo incluye la prohibición de los giros a la izquierda. Los vehículos procedentes de la Glorieta o San Julián deberán llegar a la rotonda de la calle San Francisco para invertir el sentido de la marcha. El giro en dirección a la calle Nueva queda prohibido.

 

Las obras han comportado un notable recorte de una de las aceras de la curva exterior de la Glorieta, que queda prácticamente inutilizada debido a su estrechez. La medida se tomó al constatar que los autobuses, al trazar la curva, invadían el carril del sentido contrario, con el consiguiente riesgo de accidentes.

 

Debido a la recuperación del doble sentido de circulación y para mejorar la seguridad de los peatones, el Ayuntamiento ha instalado semáforos en los pasos de cebra que enlazan los viaductos con el Centro Histórico.

 

Como complemento de la reforma del Óvalo, el Ayuntamiento se dispone a reformar la contigua calle de Joaquín Arnau, que se convertirá en la única vía de entrada y salida al parquin de la plaza de San Juan y donde se trasladará la parada de taxis de la calle de San Juan. Las obras tienen un coste de 549.000 euros.

Un proyecto premiado

La reforma del Óvalo, obra de Chipperfield y Vázquez, supuso una inversión de 8,2 millones de euros, aportados principalmente por la DGA y, en menor medida, por Ibercaja. El proyecto, considerado un ejemplo del nuevo urbanismo español, recibió, entre otros, el Premio Europeo del Espacio Público Urbano y el de Ciudades Patrimonio de la Humanidad. También se expuso en el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York.

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