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Orihuela vuelve a la normalidad después de tres días sin agua del grifo

La Dirección Provincial de Sanidad estima que el abastecimiento ya es correcto, al detectar cloro en las últimas muestras analizadas. El alcalde sostiene que todo ha sido un error.

El Servicio Provincial de Sanidad de la DGA levantó ayer la prohibición a los establecimientos públicos de Orihuela del Tremedal de utilizar el agua del grifo ya fuese para servirla como bebida o para preparar alimentos. Tras haberla calificado la tarde del pasado lunes no apta para el consumo por falta de cloro, los análisis de las últimas muestras, tomadas el martes, han arrojado unos parámetros normales que permiten considerarla potable, informaron desde el Gobierno aragonés.

Propietarios de algunos de los establecimientos afectados mostraron ayer su alegría por haber reanudado su actividad. "Han sido unos días muy malos, pero, por suerte, ya ha terminado todo y podemos volver a trabajar", manifestó la dueña del Mesón Santa Lucía, Victoria Herranz.

A la población en general se le recomendó también no consumir el agua del grifo por el riesgo que suponía para la salud, sobre todo en el caso de niños y ancianos. Debido a ello, los vecinos de Orihuela han vivido tres días atípicos en los que han tenido que comprar agua embotellada para beber y elaborar los alimentos.

El acalde de Orihuela del Tremedal, Rafael Samper, declaró ayer que el Ayuntamiento estudia reclamar al Gobierno aragonés una compensación por los daños que ha ocasionado a la población la calificación del agua como no apta para el consumo. Samper afirmó que los establecimientos públicos han sufrido pérdidas económicas y los vecinos, muchas molestias. Según el alcalde, el pasado mes de octubre la DGA tomó las muestras de forma incorrecta y por ello los análisis no detectaron la presencia de cloro.

Sin embargo, el director provincial de Sanidad en Teruel, José Ignacio Escuín, señaló que los problemas en el agua de boca de Orihuela se arrastran desde el pasado abril y se deben a una insuficiente cloración, responsabilidad del Consistorio. Escuín explicó que ya desde ese momento se advirtió al Ayuntamiento del riesgo, si bien este hizo "caso omiso".

El director provincial de Sanidad subrayó que hace 20 días, y como era de esperar, los análisis detectaron en el agua un crecimiento bacteriano, antesala de procesos de gastroenteritis entre la población, por lo que se informó nuevamente al Ayuntamiento. Por último, el pasado 31 de octubre los análisis revelaron una falta total de cloro que llevó a calificar el agua de no apta. "Solo velamos por la salud de la población", dijo.

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