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Teruel

TERUEL

Paracaídas en el cielo de Teruel

Paracaídas con la seda roja y amarilla de la bandera española, helicópteros y "cazas" F-18 del ejército se adueñaron ayer del cielo turolense. Sobre el campo de fútbol Pinilla, la colorista muestra formó parte de las exhibiciones que las Fuerzas Armadas realizaron durante toda la mañana para sumarse al programa festivo que vive la capital estos días.

Perros inteligentes, rastreando pistas invisibles al ojo humano; helicópteros; y niños que pisaron el césped futbolero para firmar su bautismo del aire fueron algunos de los protagonistas de la jornada. Pero la pericia de los paracaidistas, hombres que pertenecen a un escuadrón de apoyo aéreo del Ejército del Aire con base en Zaragoza, recibió grandes aplausos del público que llenaba el graderío.

El aviocar, con base en Salamanca, que había recogido poco antes a los paracaidistas en la capital maña, voló sobre el campo, en una pasada de reconocimiento, primero, para, a continuación, lanzar cientos de papelitos, con los que los militares pudieron observar la deriva del viento. Uno a uno se fueron lanzando, accionando los artefactos mediante apertura manual. El colofón lo puso el último de los paracaidistas, que desplegó, una vez llegó al suelo, una gran bandera española, de 4 por 2,5 metros.

Vuelos infantiles

Este acto fue, no obstante, solo un ejemplo de todo el repertorio de exhibiciones que puso en práctica el Ejército ayer en Teruel. A primeras horas, un helicóptero iniciaba un programa de vuelos con grupos de niños, que accedían entusiasmados al aparato. El pequeño Gonzalo Bellés fue uno de los afortunados y quien reconocía que en el momento de la ascensión notó "algo raro en el estómago, pero después ya nada". Su hermano Ismael, que también subió al aparato, no dudaba en afirmar que repetiría el vuelo que le había permitido ver "Teruel desde el aire".

Los once perros de la escuadrilla cinológica, perteneciente, a su vez, a la Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo, ETESDA, fueron los preferidos de los más pequeños.

Los canes realizaron ejercicios de obediencia, de vigilancia y de detección de sustancias explosivas y estupefacientes. Cada animal estaba acompañado de su guía o adiestrador. Los ocho pastores alemanes, los dos pastores belgas malinois y un mastín del Pirineo dieron muestras de su gran inteligencia.

El sargento primero Magdaleno decía que nada como los pastores alemanes para las labores de vigilancia. "Es -añadía- el perro más completo por el gran número de actividades que realiza y la rapidez con que las aprende".

Acrobacias de los "cazas"

Hacia el final de la mañana, los turolenses pudieron escuchar durante más de media hora el ruido atronador de dos 'cazas' F-18, que sobrevolaron el cielo de Teruel muy cerca de los edificios.

Acrobacias tipo "loopings" y un gran estruendo hicieron asomarse a más de uno a ventanas y balcones para contemplar los vuelos rasantes de estos aviones de combate. Bajaban a poca distancia de la ciudad y volvían a subir hasta ocultarse tras la nubes, en unos ejercicios que despertaron el interés de los ciudadanos.

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