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Las conexiones de la vía perimetral generan quejas vecinales en los barrios periféricos

Los accesos del Arrabal y el Carrel y de la Carretera de Alcañiz, los más conflictivos. El eje que une los dos extremos de Teruel todavía no está suficientemente utilizado

"La vía perimetral hay que contemplarla como una apuesta de futuro y su trascendencia se verá sobre todo a medida que la ciudad crezca". El concejal delegado de Tráfico del Ayuntamiento de Teruel, Julio Esteban, salía así al paso de ciertas críticas vertidas por algunos sectores de la población sobre el escaso uso que hasta ahora está registrando este eje, que comunica los dos extremos de la ciudad en tan solo 5 minutos.

Si bien la mayoría de las opiniones sobre esta circunvalación, inaugurada hace un mes, son positivas, en la infraestructura existen algunos escollos que empañan sus ventajas. Las conexiones de la vía perimetral con dos de los barrios periféricos centran estas quejas. La descongestión del tráfico en las calles del centro, como la avenida de Sagunto y las Rondas de Ambeles y de Dámaso Torán, todavía no se ha logrado por completo, y en algunos momentos puntuales aún se registran atascos.

El portavoz de la Federación de Vecinos San Fernando, Isidoro Esteban, señaló que en estos enlaces complejos radica el hecho de que la circunvalación tenga menos usuarios de los deseados. "Hay muchos vecinos de los barrios del Carrel y del Arrabal que siguen optando por circular por las rondas ante la dificultad que entrañan los accesos por esta zona a la vía perimetral. Les resulta más cómodo seguir como antes", indicaba el portavoz. Las calles estrechas cercanas a las vías de enlace, en muchos de cuyos tramos no hay espacio suficiente para la circulación de dos coches al mismo tiempo, o la falta de visibilidad, son los principales problemas.

El enlace con la carretera de Alcañiz también presenta complicaciones, a juicio de Isidoro Esteban. "La existencia de una curva cerrada dificulta el tránsito de los vehículos pesados, que a veces se ven obligados a ejecutar maniobras", precisaba. Tampoco es del agrado de los vecinos el hecho de que la salida desemboque frente a la puerta de un colegio.

El representante vecinal considera que la vía perimetral beneficia sobre todo a los residentes en el barrio de la Fuenfresca, mientras que las ventajas para los vecinos del Ensanche son mínimas. "No hay un enlace directo con este barrio, que es uno de los más populosos de la ciudad, por lo que ellos siguen usando las rondas para desplazarse a la Carretera de Alcañiz", dijo el dirigente vecinal.

El concejal Julio Esteban comparte con los vecinos las dificultades que presentan algunas conexiones: "En el caso del Arrabal, la ordenación urbana del barrio es la que es; un entramado de antiguas y estrechas calles, con edificaciones que, evidentemente, no se pueden demoler". Considera, no obstante, que la vía perimetral genera muchos más beneficios y que estos problemas "no pueden oscurecer un proyecto reivindicado desde hace varias décadas".

La persistencia de las retenciones en las rondas en horas punta las atribuyó, en parte, "al uso excesivo que en Teruel se hace del coche". "De cualquier manera -agregó- ninguna ciudad está a salvo de los atascos". En cuanto al uso de la vía perimetral, Esteban confía en que cada vez haya una mayor aceptación de esta infraestructura. Según dijo, los controles de aforos en la Rambla de San Julián, en donde se contabilizaba el paso de 9.000 vehículos diarios antes de entrar en servicio la circunvalación, "han puesto de manifiesto que circulan ahora 1.000 coches menos". Reconoció, no obstante, que la utilización de este eje es "mucho más cómoda para la Fuenfresca".

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