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LIBROS

Siglos de historia al pie del Aneto

José Luis Ona y Carine Calastrenc acaban de publicar un libro en el que recorren la historia de los hospitales de Benasque y Bañeras de Luchón, y las fecundas relaciones a lo largo de los siglos entre los habitantes de ambas localidades.

Siglos de historia al pie del Aneto
Siglos de historia al pie del Aneto
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Hasta que estalló la Guerra Civil española, Benasque casi vivía más mirando al norte que al sur, donde los caminos se veían dificultados por los congostos del Ésera, especialmente el del Ventamillo. El cierre de fronteras y la falta de adecuadas y ágiles vías de comunicación hicieron que los lazos tradicionales se fueran desatando. Pero ahí estaban, y un estudio que acaban de publicar ahora los arqueólogos e historiadores José Luis Ona y Carine Calastrenc acaba de recuperarlos en toda su fecundidad y riqueza.

 

El libro se titula 'Los hospitales de Benasque y Bañeras de Luchón' y en él se analiza el recorrido social de ocho siglos de hospitalidad al pie del Aneto. Es una bellísima edición bilingüe que, junto a los textos, ofrece un impresionante repertorio de imágenes, en su mayor parte inéditas o semidesconocidas, fruto del afán recopilatorio de la Fundación Hospital de Benasque, cuyo gerente, Jorge Mayoral, es el principal impulsor de la edición.

 

"Es un libro eminentemente divulgativo, que puede tener sus errores, e incluso sus críticos, pero para Benasque y Luchón es importantísimo -apunta Mayoral-. Hace unos días fui a enseñar la obra a una librería de Luchón. El librero pasaba las hojas y no se lo creía. Consideraba que era imposible que se hubiera hecho algo así desde España". Y es que, aunque Mayoral no quiera alardear de ello, a lo largo de los años ha conseguido atesorar una excepcional colección de documentos e imágenes relacionadas con las dos localidades y sus respectivos hospitales.

 

Hasta el día de hoy, la fundación ha logrado reunir 143 mapas de la propia fundación, más 24 en depósito y 290 en soporte digital. Tiene 1.128 litografías y grabados del siglo XIX; 7.289 postales antiguas; 447 estereoscopias, 204 negativos en cristal y film y 138 películas.

 

Además, ha recogido fotografías familiares del valle de Benasque y las ha digitalizado para incorporarlas a sus fondos: en total, 18.836. Ha recorrido todo tipo de archivos buscando imágenes (52.462) y documentos (31.722). En fin, que seguramente posee más documentación gráfica y literaria del Hospital de Francia que la que tienen en el propio Luchón.

Un recorrido cronológico

Por ello, cuando se planteó hacer un estudio sobre el Hospital de Benasque no se quiso obviar su homólogo francés. "Es que es imposible, porque están íntimamente unidos", subraya Mayoral. Los llamados 'hospitales' fueron creados en la Edad Media al pie de los puertos para, según escribió mucho después Pascual Madoz, "proporcionar un refugio a los viajeros, cuando se alborota el puerto, que es sumamente peligroso y en donde han perecido varios al impulso de un fuerte viento mezclado con nieve, al que dan el nombre de borrasca".

 

"Puede parecer que son dos elementos diferentes en dos países distintos -añade José Luis Ona-, pero la verdad es que no tienen sentido el uno sin el otro. Todo el flujo turístico, humano y comercial pasaba por los dos edificios, con el hilo conductor del camino Zaragoza-Tolouse. Si Aragón llevaba allí lana o vino, aquí nos llegaban productos manufacturados o cerdos vivos, por ejemplo".

 

El libro, en lo científico, es fruto de un estudio que se realizó sobre el camino histórico entre Roda de Isábena y San Bertrán de Cominges. En lo económico, es 'hijo' de un proyecto en el que han colaborado el Ayuntamiento de Benasque y la Agencia Regional para la Protección del Medioambiente de Midi-Pyrénées, que han desarrollado el programa de cooperación transfronteriza 'Hospitalidad Pirenaica', dentro de la Iniciativa Comunitaria Interreg. Y, como motor principal, la Fundación Hospital de Benasque.

 

El libro arranca en la Prehistoria y va realizando un recorrido cronológico por temas como 'El Hospital de San Juan de Jueu', 'El Segundo Hospital de Benasque', 'El Hospice de France en la época dorada del pirineísmo', 'Los guías de montaña', 'La Guerra Civil y sus consecuencias: militarización del Hospital de Benasque' o 'De la línea de defensa del Pirineo (Línea P) a la infiltración de guerrilleros antifranquistas de 1944'. Desfilan así, ante los ojos del lector, ocho siglos de historia grande y menuda. No se cuenta mucho de Benasque o Luchón, porque se ha puesto el punto de mira en los hospitales y en los puertos y caminos que los unen. Y se cuenta también todo lo que ha podido averiguarse a través de las campañas de excavaciones arqueológicas realizadas hasta ahora.

 

"Hospitales como el de Santa Cristina de Somport o el de San Nicolás de Bujaruelo no han cambiado de ubicación con el paso del tiempo, pero el de Benasque ha tenido hasta cinco-señala José Luis Ona-. Y ha sido bastante trabajoso identificarlas". Pero al final se ha logrado y, aunque falta por terminar de excavar y consolidar parte del edificio medieval, y también hay que acabar los trabajos en el cuarto edificio, una parte significativa de las tareas previstas está concluida. Por ejemplo: salvo sorpresas de última hora, el rastreo documental puede darse por finalizado. Y ello ha traído consigo importantes novedades, como el hecho de saber que hubo un tiempo en el que las sedes de los dos hospitales llegó a impartirse justicia.

 

Quedaría por hacerse, también, una recopilación de los testimonios de viajeros que, desde el siglo XVII hasta hoy, han escrito sus impresiones sobre los edificios o las montañas. Todo se andará, en lo arqueológico y en lo divulgativo. "Hemos reunido mucho material a lo largo de los años -concluye Jorge Mayoral-, y nuestra intención es darlo a conocer de la mejor manera posible".

 

El libro incluye menos novedades de la parte francesa, principalmente porque algo ya se había estudiado. De hecho, el turismo de montaña en Francia nació en torno a Luchón, que tradicionalmente ha sido un centro termal con gran atractivo. El hospital de allí se mantuvo en uso hasta la década de los años 70, cuando un desprendimiento hizo que se abandonara. En tiempos recientes el Ayuntamiento logró fondos para emprender su restauración, y ha reabierto sus puertas en julio pasado. Ahora, los dos hospitales históricos están en funcionamiento y vuelven a estrechar lazos sociales y económicos. El libro es uno más.

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