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EDUCACIÓN Y EMPLEO

Se busca personal para el comedor del colegio

El comienzo del curso escolar demanda nuevos puestos trabajo para el comedor del colegio o para ayudar durante los recreos o tiempo libre de los más pequeños. Una alternativa laboral para los tiempos de crisis.

'La vuelta al cole' que comienza esta semana en los colegios e institutos aragoneses genera una serie de puestos de trabajos que pueden convertirse en una alternativa interesante en esta época de crisis y desempleo.

Los colegios requieren de ayuda de cara al comienzo de la jornada partida que comienza en octubre. En este momento, los padres de los algunos alumnos optan por dejar a sus hijos en el comedor escolar. Ya sea un servicio propio o externalizado, se necesita gente que ayude en la cocina y reparta la comida por las mesas.

Seral Service es una empresa de cáterin que sirve a varios colegios concertados de Zaragoza como Maristas, Rosa Molas o San Vicente de Paúl. Para trabajar con ellos, es preferible tener el título de monitor de tiempo libre “para poder ayudar también con los niños, enseñarles a comer y estar con ellos durante el recreo o preparar actividades los días que llueve”, indican desde la empresa.

Algo imprescindible es poseer el título de manipulador de alimentos, aunque si los seleccionados no lo tienen la propia empresa puede ofrecer el curso a sus empleados y darles el título una vez finalizado.

Los currículums se pueden enviar a través de su página web , por correo ordinario o bien dejarlo en las oficinas o en los propios centros escolares. Otras empresas como Aramark, también ofrecen esta posibilidad a través de internet. Según Seral Service, “la gente suele repetir” y los colegios suelen tener gente preseleccionada, algo que tienen en cuenta desde la empresa.

El perfil de los trabadores en los comedores escolares es de una mujer que utiliza este empleo como ayuda a la economía familiar, ya que suele ser una jornada entre 2 y 3 horas al día, desde las 11.00 hasta después de las comidas a las 15.00, y limitado al calendario escolar, es decir, aproximadamente unos 8 meses anuales.

Isabel es una de las jóvenes interesadas en estos puestos de trabajo, ya que lleva un tiempo en el paro y no encuentra nada de su profesión. Se enteró de estas ofertas gracias a unas amigas que trabajan en comedores escolares y “están muy contentas”. Envió varios curriculums a través de las webs de las empresas y los llevó también a los colegios. Acudió al centro donde cursó sus estudios de pequeña y aunque no tenían sitio para ella en el comedor, le han ofrecido un puesto “para estar con los niños durante las clases de refuerzo”. Lo va a aceptar, porque aunque no sea su profesión cree que “es algo que le puede gustar” y así ganar algo de dinero.

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